¿Es usted de esos puristas que se queja porque al uniforme de su equipo éste año se le nota un leve sfumato que - según usted - traiciona la tradición del club? ¿Se siente ofendido con los dirigentes que aprobaron una línea blanca de 3 mm en el cosido de la camiseta? ¿Está convocando una marcha de protesta por Facebook porque cree que el logo de "SUPERTIENDAS LA MILAGROSA" le quita vistosidad al uniforme de su amado club? ¿Le queda difícil combinar su ropa diaria para homenajear a su equipo amado? No joda más: más bien léase éste compilado de los 7 clubes con uniformes más feos en el fútbol hispanoamericano, para que se consuele pensando en lo afortunado que es usted, en comparación a aquellos que tienen que hacerle fuerza a una camiseta con efectos cromáticos dignos de la peor pesadilla surgida de un decorador de interiores de 1976.
Nota: nos arriesgamos a meternos en un terreno desconocido, extraño, intricado. El terreno de la moda (?). No nos dá miedo, no es puto el que habla de ropa, sino el que se asusta hablando de ropa (?).
Nota 2: Vamos a hablar de uniformes feos, no de algún diseño puntual feo que tuvo un club en un año en particular.
Nota 3: TTMM (Todos modistos)
Nota: nos arriesgamos a meternos en un terreno desconocido, extraño, intricado. El terreno de la moda (?). No nos dá miedo, no es puto el que habla de ropa, sino el que se asusta hablando de ropa (?).
Nota 2: Vamos a hablar de uniformes feos, no de algún diseño puntual feo que tuvo un club en un año en particular.
Nota 3: TTMM (Todos modistos)
7. Pumas de la UNAM
Aquí la escogencia no pasa por la combinación cromática, sino por la omnipresencia de ese soso y caduco - además de ciego y mueco - felino, que SIEMPRE ¿luce? la camiseta del equipo de la UNAM. Viejo, parece la máscara de un luchador de Lucha Libre ("¡¡¡Con usteeedessss, Ellllll Puuuuuuuuuuuuumaaaaaaaa de Tamaulipaaaaaassssssssss!!!), y eso reafirma la certeza que el diseño se remonta a los días en que andar por el mundo con patillas pobladas no era patrimonio exclusivo de los dueños de camiones de carga. La idea de la-máscara-de-gato viene de un ¡entrenador de fútbol americano mexicano! (o sea, un mexicano oficiando (?) como DT de un equipo practicante de ese incomprensible deporte yanqui), que tomó a ese animal como el símbolo de los equipos deportivos de la UNAM. Mucha enjundia y todo, pero, o modernizan al gato para que su boletez sea al menos acorde a éstos tiempos (?), o hacen como el América de Cali, que se limitó a dejar a su respectivo ser de inframundo dentro del escudo, o le venden el logo al Sindicato de Fabricantes de Cascos de Motocicleta, al que le queda ni mandado a diseñar.
6. Sports Boys del Callao

Imagínate tú salir a la calle de rosado, ir de compras, todo de rosado, ir a un centro comercial luciendo tu rosado, llenarte de rosado. Comprar una camiseta toda rosada, sentir que la vida es toda de rosado, tu corazón desborda rosa y te sientes rosado. No, ésto no lo tomamos de un blog de quinceañera, sino que resume lo que debe sentir todos los días un hincha del Sport Boys del Callao, uno de los clubes más representativos del Perú y de fuerte raigambre en ese puerto infecto (?) cercano a Lima. Tiene uno que tener los huevos bien puestos para ser hincha del rosado, y ésto que acabo de escribir es una paradoja más compleja que la de Banach - Tarski (?): la mera existencia de la camiseta ya se presta a la mamadera de gallo y montada de los rivales. Mejor dicho: no me imagino un club que sea tanto caldo de cultivo para cánticos hirientes que el Sport Boys, y además, si vemos que la Barra Brava del Boys se llama Juventud Rosada todo se va al carajo, al puro, explícito e invencible carajo. Ah, buscamos por todos lados el porqué putas (?) escogieron ese color para el uniforme del equipo fundado en 1927, y no encontramos nada. Un amigo peruano me dijo que (en serio) el color fue una alusión a los abundantes lupanares y casas de lenocinio (?) que abundaban en el puerto.
5. Emelec

Emelec conserva desde tiempos inmemoriales la tradición de sacar cada año un uniforme más apagado que el anterior. ¿No creen? Los reto a acordarse de algún diseño bonito del Emelec, uno que les haya dado ganas de comprarse la camiseta. Y no lo hay. Tal vez porque la combinación Azul Apagado/Gris grisón nunca cuaja. Y menos en un equipo cuya mística se pierde en sus delanteros grandotes, lentos y aparatosos. Parece que en Ecuador los delanteros rápidos y hábiles se van a la Liga o a Barcelona...
4. Envigado
No sé si es porque en Colombia el colorante naranja lo derivan del zapote (a diferencia de Países Bajos, que lo deben derivar de algún híbrido entre Tulipán y Cannabis), pero lo cierto es que los uniformes de Envigado siempre han sido ho-rri-bles. Ni combinándolo con verde (que con el naranja queda ni pintado (PLOP!) para un bus urbano), ni neutralizándolo con el blanco, Envigado ha podido cuajar en el zeigeist (?) con su uniforme. Jamás veremos, por ejemplo, en el Amsterdam Arena, a rubicundas y sensuales holandesas en topless revoleando una camiseta que diga "Arroz Caribe".
3. Pereira
Hasta hace poco los pereiranos tenían fama de ser lobos y boletas (las pereiranas tenían otra fama, pero no vamos a entrar en discusiones bizantinas tratando estereotipos odiosos (?)). Hay muchísimos estudios sociológicos y de comportamiento urbano que no se han hecho referentes al tema, pero de una vez les ahorro la plata: todo tiene que ver con el uniforme del Pereira. Es que imagínate crecer con tus padres, tu hermano Rubén Darío, tu amigo del barrio John Jairo y tu prima Luz Dary, todos incitándote a hacerle fuerza a esa iridiscente, escandalosa, llamativa, cacofónica y disonante combinación cromática amarillo-rojiza: si cuando grande no te da por usar zapatos de charol sin medias o comprar una Humvee mientras escuchas a Darío Gómez a full volumen, es porque estás predestinado a ser modelo en Milán (?). El Deportivo Pereira es, a pesar de todo, uno de esos equipos queribles, que nunca caen mal y al que uno les desea que no desciendan, pero que siempre lo contrarían a uno. Si cambiasen de uniforme (al menos métanle un color negro para que mate el aurirojo) te aseguro que hay mentalidad de winner añadida.
2. Platense
Que alcen la mano los que les gustaría hacerle fuerza a un club cuya combinación de colores no es cromática sino coprológica. ¿Alguno? Alguien?... No más preguntas, su señoría...
1. Arsenal de Sarandí

Ser un clubcito con menos seguidores que José Galat, pero con repentinos éxitos recientes amparados bajo la sombra omnímoda del Capo di tutti Capi, no genera mucho entusiasmo en los hinchas neutrales. Y menos ayuda que dicho club agarre dos colores chillones, los junte en una camiseta, y los distribuya además de la manera más atravesada posible. Ese es el Arsenal: un club de mierda con más directivos que hinchas, y menos hinchas que penales en contra desde que subió a primera. Y una camiseta horrible, marco adecuado para aborrecerlo hasta desearle un pronto descenso a la D.











