sábado, enero 26, 2013

Editorial LMDF: sobre lo buenos ganadores y malos perdedores que somos todos

Hace un par de meses se jugó el MLCDDCCXXVVIII clásico paisa entre el DIM y Nacional, esta vez por los cuadrangulares semifinales del torneo 2012-II. Después de 92 minutos con menos fútbol que una temporada completa de ICarly, Germán Ezequiel Cano anotó el definitivo 1-0 para el equipo de la clase oprimida y desfavorecida de Antioquia (?). Dos semanas después, se jugó el clásico MLCDDCCXXVVIII + I, que terminó en un empate 1-1 que dejó mejor parado al Medallo para acceder a la final (a la que finalmente llegó, historia harto conocida: final ida-vuelta no apto para débiles ni maricones, desvirgada de los azules de Bogotá). Los dos encuentros tuvieron en común un lloriqueo incesante de los hinchas de Nacional en el After-Partido (*antes de abandonar la lectura mascullando un "Ahhhhh, ya empexó este fanático chimbón" termine de leerse este párrafo y el siguiente), entre acusaciones tan dispares como "son un equipo chico", "cagones", "antifútbol", "no tienen gente", "celebran un empate". Lo que suele decir un hincha culeado derrotado en un clásico, pero anotando esta vez que en gran parte, estos epítetos se derivaron de la manera en que se sacaron los cuatro puntos: el primer clásico lo ganamos gracias a un balón suelto que el arquero del verde dejó de regalo después de un obús que mandó John Viáfara en un tiro libre; el segundo se iba perdiendo con un 1-0 generoso considerando lo que nos bailó el rival en el primer tiempo, y se empató después de una segunda parte jugada a ritmo infernal y jalonada por los puros testículos de toro.

Ojo: aclaro que yo hubiera dicho lo mismo, hubiera llorado igual y me hubiera llenado de ese odio de clase (?) si las cosas hubieran sido al revés. Eso me puso a pensar en la objetividad de los hinchas: esa cualidad siempre tan esgrimida cuando no es uno el afectado. Cuando la gente se enardece discutiendo si es mejor Falcao o Messi o Cristiano Ronaldo o Cristian Palomeque muy rara vez apelan a los fríos números sino a aspectos más etéreos: que este gambetea mejor, que el otro tiene más tranco, que aquel tiene mayor efectividad en los segundos tiempos de los partidos jugados en plenilunio.

Pero la cuestión es cómo pedirle a un hincha de fútbol que opine con cabeza fría. Es muy difícil hablar con la razón después de partidos como estos, es tremendamente complicado ser objetivo cuando el equipo de uno gana o pierde contra el destino dibujado de otro modo durante los 91 minutos previos al gol. La combinación de sentimientos lleva a hablar más mierda de la cuenta, a creerse en la final antes de definirse quién pasa, o de dejar de ver los errores o limitaciones propios por estar hurgando en las miserias aparecidas en el rival. El hincha es de reacciones específicas derivadas de momentos específicos, y en medio de dichas situaciones no puede aspirar uno a decir "Bien, merecieron ganarnos", a menos que uno sea un muerto de tres días. Solo queremos hacer una breve reflexión sobre lo subjetivos que somos los hinchas. Reflexión que no aportará a ningún debate, ¡pero ahí estamos en La Monserga: aportando lo inaportante!

"Nos ganaron con antifútbol"

¿Vale quejarse de la manera en que se perdió un partido? Depende. Una cosa es que el árbitro tenga ese día, misteriosamente, la mano más rápida para tarjetear al equipo de uno, o el ojo más lento para ver las faltas en el área rival. Otra muy distinta es que el equipo de uno no pueda ganar un partido simplemente por no ser mejor que el otro. Si el equipo de uno es tan bueno, no importa que los del frente monten la línea de alambradas de los alemanes contra los británicos en la Batalla del Somme, que tarde o temprano el buen juego tiene que prevalecer sobre el (teóricamente) malo. Si no puede ganarle, entonces, es que no es tan bueno el equipo de uno como se pensaba. Cada quién tiene sus armas: muy marica el técnico que teniendo de delanteros a un perro, un caballo y un burro quiera salir tocando y mandando a atacar con tres puntas. Para eso se debe trabajar: no solo para aguantar al rival sino para ganarle sin importar qué planteo táctico ponga.

Da piedra perder contra un equipo así, claro. Pero si no se supera al rival con juego lírico y punzante (?) eso debería ser, en teoría, motivo de autocrítica. Si solo la táctica ultradefensiva sirve para explicar una derrota inesperada, entonces qué, ¿cuando se enfrenten el Barcelona contra la Equidad de Néstor Otero en el Camp Nou, quedarán 0-0 siempre? Ehh, no creo...me parece... Para eso se debe trabajar: no solo para defenderse sino para ganar atacando.
"¡Qué va ome bobo! ¡Schhh!"
Y aquí salen los ejemplos: acordémonos de la Grecia que quedó campeón en la Eurocopa 2004. Era un equipo limitado, con muchísimo orden nada más y con un solo delantero (Charisteas) más malo que el bazuco. Así y todo, ese equipo daba la sensación que podías jugar 3 días seguidos y no le hacías un gol ni por puta. Si antes de eso los griegos lo único que le habían dado al mundo eran la delantera Sófocles, Aristóteles, Aristófanes, Eurípides, Arquímedes y que Thales, después solo han aportado a Tina Fey y Jennifer Aniston. ¿Da grima ver un campeón así? Clarinés. ¿Fue injusto que hayan quedado campeones? Nones. Si Grecia quedó campeón no fue solo de orto (de hecho, en casi ningún partido sufrieron feo), sino por la incapacidad de los rivales para sacarlos del camino. Ahora, ¿le vas a decir a un griego que no celebre su título de la Euro? ¿Vas a caer a un bar de Tesalónica, El Pireo o Lárisa, a gritar a voz en cuello "Jajajaja griegos amargos ganaron de orto selebran cualquier cosa no esisten amargos". Aparte que con toda seguridad saldrás de allí con una réplica en miniatura del Partenón incrustada en el píloro, el título y la alegría no se van a borrar. Que sigan llorando suecos, belgas, portugueses, suizos, búlgaros, rumanos o austriacos mientras tratan de conseguirse algún título oficial.

"¡En tu caraaaaaaaaa, turco gonorrrreaaaaaaaaa!!"
Y a eso vamos: de nada sirve llorar por partidos, o (más aún) títulos perdidos limpiamente. Pero tampoco sirve para un carajo ponerse a pelear con el hincha que se queja copiosamente y con ganas. A ver si algún día aprendemos a no amargarnos tanto.

5 comentarios:

  1. Se habia demorado mucho!!!

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  2. Mmmmmhhh.... no se si la foto de Angel Cappa sea idonea para ilustrar este articulo. Supongo que corresponde al partido que Huracan perdio con Velez y que dejo el titulo del Clausura argentino 2009 con los de Liniers. Cappa es un lloron, pero ese dia, sinceramente si tenia la razon, le sacaron no solo el partido sino el titulo del bolsillo. Es verdad, algunos no reconocen que han sido bailados o que otto equipo los "paseo" asi hubieran perdido 6-0, pero es que otras veces hay que ver los robos.....

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  3. Con artículos como estos, es que vale la pena, estar en el grupo, lecciones de historia, de fútbol y de amargura.

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  4. "delantero más malo que el bazuco", jajaja me juague de la risa

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