sábado, abril 12, 2014

Encuesta LMDF: es usted un puto groupie? (?)

Con motivo de la reciente clasificación del Nacional a los octavos de final de la Libertadores, y su consiguiente emparejamiento en la llave eliminatoria vs Atlético Mineiro (o sea, vs el equipo de Ronaldinho) surgió una mini polémica entre algunos de los hinchas del DIM. Porque apenas se conoció la llave saltaron algunos hinchas del Medallo: “AAYYYYYYYYYY VA A VENIR DINHO A MEDELLÍN, ME MUEROOOOOOOOOO, VOY A IR A VERLO AL ESTADIO!”. Literalmente dijeron así. Con todo respeto (?). El tema es que ir a ver a Ronaldinho en vivo y en directo implicará, obvio, ir a su cubil - al Salón de la Maldad (?) - a sumergirse en medio de un océano de hinchas de ellos. Labor que si uno es hincha-hincha del Poderoso resultará una tortura interminable: porque implica meterse en medio de la hinchada del verde, aguantarse a esos mismos a los que uno putea con muchas ganas antes y durante los clásicos gritando y aullando por las 3 horas mas o menos que dura el partido y la previa, disimular cuando meten un gol, disimular cuando le meten uno en contra, o disimular un "¡¡¡uff, qué hijueputa crack!!!" cuando Ronaldinho haga su magia. En resumen: el reto de salir con la mente clara y, sobre todo, vivo. 

Ahora: imagínese el mismo caso usted como hincha del Nacional, o de Millonarios o Santa Fe; o América y Cali; o Cúcuta y Alianza Petrolera (?). Que llegue Ronaldinho, o Messi o Cristiano Ronaldo (por ejemplo) a jugar contra el equipo que usted más detesta, por un partido oficial y de alto riesgo y que de seguro hará que se llene todo el estadio. ¿Usted iría sólo para ver a Messi, Ronaldinho o Cris, si eso implica meterse en la fiesta que usted más aborrece en el mundo? ¿Tendría los hígados para aguantarse a 45 mil carechimbas (?) cantando felices a su lado temas a favor del equipo que usted aborrece como la peste bubónica? ¿Se expondría a que sea identificado como infiltrado antes, durante o después del partido con la total desventaja de estar solo en medio de miles de hinchas azarados y frustrados? ¿Todo eso solo por ver a un crack mundial en decadencia?

"Obrigado, Deus... eu voy a jogar contra Edwin Cardona" (?)
 (Nota: Tomado de un meme que anda circulando en la red)
En el caso de este cronista (?) no lo haría ni por el putas. Ni aunque me pagaran. ¡Si yo en particular cuando voy a un clásico y se suben ellos al metro haciendo bulla, siento deseos irrefrenables que el mundo implosione, ahora me imagino en medio del estadio, solo y rodeado por ellos! ¡Si yo antes de ver un partido de ellos por TV prefiero verme un reality peruano! ¡Si cuando veo en la calle a uno con la camiseta del verde me dan ganas de teletransportarme a El Cairo, Djakarta, Shanghai, cualquier ciudad con tal de no ver a la gente vestida así! Ahora estar uno en medio de ese montón de esa hinchada oligárquica y decadente (?) celebrando una victoria, o enmierdada por la derrota... naaaah. Uno en medio, haciéndose el güevón y obligado a hacer lo mismo que todos - ergo, exactamente lo contrario a como uno reaccionaría en las mismas situaciones -, a riesgo de exponerse a ser pulverizado por la horda de inadaptados que te estarán rodeando. No, ni para el hijueputa tengo los hígados para eso. 

Yo tengo un antecedente, aunque no en las mismas condiciones: en 1991 unos compañeros barranquilleros de la universidad me invitaron con boleta y todo a ir a ver al Junior contra Nacional en el Atanasio. Esa vez fui por cuatro razones: 1) porque en esa época no te mataban por ser hincha de otro equipo, 2) porque el Junior tenía un equipazo con Javier Ferreira, Pachequito, Valenciano, Lucho Grau (?), 3) porque fui en solidaridad con los parceros y con la tierra que me vio nacer, y aparte en contra del equipo rival de patio y 4) porque me regalaron la boleta, y se sabe que regalado hasta un puño (?). Así que fui con los compañeros ese día y tuve la fortuna de llevarme para el recuerdo la imagen de un aún casi desconocido Iván René Valenciano joven y flaco (!!!) pegándole el baile de su vida - el único que recuerdo - al gran Andrés Escobar. Pero a pesar de la relativa inofensividad del ambiente (se limitaban a gritar el ya clásico "¡¡¡Costeños mamalaburras!"), la incomodidad que sentí en ese estadio lleno (bue, un 70%) de hinchas rivales nunca se me olvidará. Y se me quitaron las ganas de volver a hacer algo similar.

Entonces, con este preámbulo, queremos hacer la siguiente encuesta a todos ustedes como hinchas pasionales y energúmenos:

 

lunes, abril 07, 2014

¡Ssí-sí / Colombia / ssí-sí / Libro de Peltre! El Vol VII con el cabeza de serie del Grupo C (?)

Una confidencia desde las entrañas mismas del Politburó de La Monserga del Fútbol: originalmente teníamos planeado que el Volumen VII del desopilante (?) Libro de Peltre del Mundial 2014 fuera dedicado a las cuatro selecciones que conforman el Grupo C. Pero, llave, la cantidad de recuerdos que se nos vino encima fue tan abrumadora que no nos quedó más remedio que dedicarle un post exclusivo a la selección Colombia. Porque cuando uno entra al otoño de la vida los recuerdos son cual hojas que se desgajan del árbol de las vivencias bajo el halo implacable de la aurora boreal del futuro allende al mar de la juventud. ¡Si o no, nea!

(Bueno, y además es la primera vez en los casi ocho años de existencia del bló que vamos a hablar de la selección Colombia y el mundial de fútbol en tiempo presente, entonces aprovechemos...)

Colombia

Apodo: La Tricolor. Aunque en honor a la verdad el apodo se popularizó más que todo en los últimos años gracias al impulso embrutecedor (?) de la prensa. En el extranjero se le conoce como "Los Cafeteros", que no necesariamente aplica para la selección de fútbol sino que es mencionado hasta para la selección de ajedrez.

Generalidades del país. Colombia es un país de una diversidad extraordinaria: dos mares, tres cadenas montañosas, diez microclimas, cinco regiones, 102 especies diferentes de lagartos en el Senado y 166 diferentes tipos de perezosos en la Cámara de Representantes, además de infinidad de micos, ratas, víboras y elefantes eternos e inmóviles. Antes de la llegada de los españoles el territorio nacional estaba habitado por tres familias indígenas principales: los Comandos Azules Muiscas, los Caribes y los Arhuacos, que fueron aplastados con la saña acostumbrada por los representantes de la cristiandad en su impulso evangelizadoro. Durante la Colonia el país perteneció administrativamente al Virreinato del Perú hasta principios del Siglo XVIII cuando se creó el ídem de la Nueva Granada, que perduró casi sin cambios hasta el grito de la independencia en 1810. Desde que nos independizamos definitivamente en 1819 el país ha sufrido más cambios de nombre que el Once Caldas: que Gran Colombia, que Nueva Granada, que Confederación Granadina, que Estados Unidos de Colombia… hasta que al final nos quedamos con el nombre escogido por el único liberal godo que hubo en el país antes de Ur*be: Rafael Nuñez. La historia del país a partir de la independencia ha sido una manifestación de la tendencia tan colombiana de matarse por huevonadas, incluso por el hecho de pertenecer a algún partido político.

Imagínate que hubiera quedado todo así como estuvo en la Gran Colombia. Hubieran coincidido en el tiempo Pastr*na, Cháv*z, Ur*be, Pied*d, Nicolás Inmaduro, el pajarito espiritual ex-presidente, Correa, las narconovelas y las F*RC. 
Hoy el país está viviendo una época de relativa prosperidad en comparación con años anteriores (ojo: entendiendo “prosperidad” bajo los estándares latinoamericanos: “hay plata y la gente de afuera viene pero sigue habiendo un montón de personas comiendo mierda pero no importa porque qué linda es Colombia”). Falta que se acabe este larguísimo conflicto armado que nos tiene jodidos y vas a ver que por fin va a haber justicia sociajajajajajajajajajajajaja sigamos. Bueno, no, pero, ¡¡¡las viejas colombianas son las más sexis del mundo, huevón!!!

Uniforme: La Selección Colombia ha cambiado más veces de camiseta que hincha costeño cada vez que eliminan al Junior de los cuadrangulares (?). Para el primer compromiso oficial de una selección Colombia – en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1938 – el equipo lució una camiseta celeste con pantaloneta blanca, que no duró mucho y de la cual no se sabe bien por qué diablos se utilizó. En la primera Copa América en la que participamos – 1945 – la selección lució un uniforme totalmente blanco con una franja tricolor horizontal en el pecho. El diseño era bacano y original, pero fue reeemplazado a los pocos años por un combinado camiseta azul oscura – pantaloneta blanca – medias blancas o azules. También ignoramos porqué carajos se decidió utilizar esta combinación pero adivinamos la mano negra de algún directivo hincha de Millonarios (?). El diseño duró hasta 1971 en el que se impuso la famosa combinación camiseta color zapote (!!!) – pantaloneta negra – medias zapotes que tan fea nos parecía hace 20 años y tan bacana nos parece ahora (la onda retro, vio). La fecha de imposición del uniforme desarma la teoría que el color era una imitación a la Holanda subcampeona del 74 y 78, pues en ese año ni el más afiebrado hubiera dicho que ese pequeño país europeo que llevaba seis mundiales sin clasificar iba a revolucionar el fútbol de la década. Esa combinación (más la alternativa blanca con la franja tricolor en diagonal) también sucumbió a ese instinto también tan colombiano de cambiar todo menos las cosas de verdad aportantes: en 1985 se decidió utilizar el tricolor como uniforme oficial – camiseta amarilla o roja, pantaloneta azul y medias amarillas o rojas -  que con algunos cambios menores persiste hasta hoy.


¡Adivine cuál es el uniforme de la selección! Respuesta: todos. Arriba, izq: la selección en la Copa América de 1945; der, en el mundial de Chile 62. Abajo izq, en las eliminatorias a España 82; der, en Italia 90. ¿Cuál le gusta más?
Historial Mundialista: Bastante variado, lo cual no es necesariamente sinónimo de "rico". Revisemos.

1930 a 1954: No participó.

1958: No clasificó. Quedamos de últimos en el grupo que compartimos con Uruguay y el a la postre clasificado Paraguay. Debutamos en mundiales con un resultado que no era malo per se, considerando los antecedentes nuestros y del rival: empatamos con Uruguay en Bogotá (1-1). Pero en lo que sería una constante en nuestra sufrida historia, después de un resultado esperanzador vino la gran catarata de churrete: una gran victoria moral en la derrota 1-0 en el Centenario con gol en el minuto 89, y dos abrochadas contundentes de Paraguay - 3-2 en Bogotá y 3-0 en Asunción.

1962: Eliminados en Primera Ronda. Estando clasificados al Mundial Chile (local) y Brasil (campeón reinante) la disputa de los tres cupos restantes la cosa se dirimía entre solamente seis países (Venezuela aún no participaba). Nosotros aprovechamos semejante papayazo en el doble duelo contra Perú que se saldó con apretado triunfo nuestro en Bogotá - 1 a 0 - y sufrido empate en Lima - 1 a 1 -. Para el Mundial llevamos varios nombres ilustres de nuestra (pre) historia: Efraín “El Caimán” Sánchez, Francisco “Cobo” Zuluaga, Marcos Coll, Germán “Cuca” (!!!) Aceros, Marino Klinger. El debut contra Uruguay lo comenzamos ganando con gol de penal del “Cobo” Zuluaga pero en el segundo tiempo nos coronaron los charrúas con goles de Luis Cubillas y José Sasía. El siguiente juego fue el ultrafamoso 4-4 contra la Unión Soviética que permitió ilusionar a todo un país con la clasificación a segunda ronda, ilusión que fue mandada enfáticamente a la mierda por los yugoslavos con un contundente 5-0 en contra.


Viendo el resumen uno se da cuenta  a) que la defensa nuestra parecía la de Samoa contra España en las Confederaciones pasada, b) que nuestros delanteros eran como diamantes en bruto (bien en bruto pero diamantes al fin, o al menos, circones (?)), y c) que el público de la inhóspita (?) Arica se volcó masivamente a apoyarnos.

1966: No clasificó. Para ese año hubo una amarga disputa entre las dos ramas que manejaban el fútbol en Colombia: la Adefútbol – que era la reconocida por la FIFA – y la Fedefútbol – que manejaba los jugadores profesionales -. La rama profesional le prohibió a sus jugadores que participaran con la selección y como resultado el equipo afrontó las eliminatorias solamente con jugadores costeños (!!). El sorteo nos agrupó junto a Ecuador y Chile y, bueno, nos culearon feo. Perdimos en el debut en Barranquilla en el Romelio Martínez (marica, ¡en el Romelio Martínez se jugó eliminatorias!) contra Ecuador por 1-0, luego en Guayaquil nos repitieron la dosis con un 2-0 y después en Santiago, Chile nos empacó un terrible 7-2 (goles nuestros de Hermenegildo Segrera) que nos dejó propietarios cómodos del último puesto del grupo. Salvamos el honor (bueeeh...) cuando ya no teníamos nada que hacer con un inesperado 2-0 a favor contra Chile en Barranquilla (goles del prócer barranquillero Antonio Rada) que casi les caga la clasificación a los sísmicos (?) y los obligó a jugar un partido de desempate contra Ecuador.

1970: No clasicó. Terrible culeada. Compartimos grupo con Brasil, Paraguay y Venezuela; comenzamos con pie derecho ganándole a la débil selección futura chavista (?) en Bogotá y empatando en Caracas. Hasta ahí ganamos puntos: después en nuestro reducto (?) de la fría ciudad capital nos pintaron la cara tanto  Brasil (2-0, ambos de Tostão) como Paraguay (1-0). Luego nos tocó el viaje hasta el Maracaná donde Brasil nos la mandó a embocar con un terrible 6-2 (goles de Pelé, Tostão – 2 -,  Jairzinho, Edu y Rivelino) y cerramos con un 2-1 en contra en Asunción.

The Rio Colombian Massacre I. Cómo no nos iban a golear, si el arquero dejó las manos en Bogotá y aparte los defensas nuestros se la pasaban era discutiendo... 

1974: No clasificó. Y casssi. Fue la primera eliminatoria en la que nos portamos como hombres (?), emparejados en el grupo con Uruguay y Ecuador. Comenzamos con dos empates en Bogotá ante Ecuador (1-1) y Uruguay (0-0) que a la final nos dolieron feo. Porque en Guayaquil sacamos otro empate (1-1) y en el propio Centenario de Montevideo dimos el batacazo ganando por 1-0 en la primera derrota uruguaya como local en toda la historia de las eliminatorias. Con lo que quedamos dependiendo de nuestros hermanos (?) ecuatorianos, que si le empataban o ganaban a Uruguay en su último partido en el Centenario nos daban el tiquete a nosotros. Pero si los amargos esos nos abandonaron de la Gran Colombia en 1830 ahora menos nos iban a ayudar (?): ganó Uruguay 4-0 y pasaron al Mundial por gol diferencia. Ah, los tres goles que hizo la selección en esa eliminatoria fueron convertidos por (de pie, a ver) Willington Alfonso Ortiz Palacio (no se pueden sentar todavía)
.La selección que jugó ante Uruguay en El Campín por eliminatorias en 1973.  Arriba Pedro Zape, Domingo González, Oscar Ortega, Jaime "El Flaco" Rodríguez, Henry Caicedo y Hermenegildo Segrera. Abajo: Jaime Morón, Victor Campaz, Alejandro Brand, el gran Willington Ortiz y Arturo Segovia. Imagen tomada de oncenasdefutbol.blogspot.com
1978: No clasificó. El sorteo otra vez nos ajustó contra Brasil y Paraguay. Y a pesar de los buenos augurios por las eliminatorias anteriores y por el subcampeonato de América en 1975 nos la volvieron a colocar bien adentro, y bastante incrustada. Comenzamos otra vez los dos partidos de local con un empate ante Brasil (0-0) y una derrota ante Paraguay (1-0). Con lo que nos quedaba como únicas alternativas para clasificar al Mundial las siguientes: 1) salir a ganar en Asunción y Rio de Janeiro y 2) rezarle fervorosamente a la Virgen del Carmen. Y nones: en Asunción íbamos ganando 1-0 con gol de Eduardo Emilio Vilarete pero nos empataron en el último minuto, y en el Maracaná  – ya sujetos a la total obligación de ganarle a Brasil por goleada de visitante y a esperar una combinación de resultados más compleja que entender la agenda de los Diálogos de Paz de La Habana – Brasil nos clavó un doloroso 6-0 (dos goles de Roberto Dinamita, dos de Francisco Marinho, uno de Zico y uno de Rivelino) que dejó un incómodo escozor en el ano de jugadores, afición y la plana mayor de la Federación Colombiana de Fútbol.

The Rio Colombian Massacre II. Conmovedor el infructuoso esfuerzo de los nuestros por quitársela a los brasileños, cuyo único resultado fue el evidenciar la falta de nivel nuestra

1982: No clasificó. Y la cosa pintaba bien: se nombró al obsesivo y metódico Carlos Salvador Bilardo como DT de la selección luego de su paso exitoso con el Deportivo Cali. Había buena generación de jugadores, se impuso trabajo y disciplina, se cuadró infinidad de amistosos. Pero lamentablemente nos tocó la mejor selección peruana de todos los tiempos y la selección uruguaya que venía de ganar el Mundialito de 1980 en Montevideo. Y nosotros, la verdad, no derrochábamos demasiada calidad en la nómina. Comenzamos mal otra vez, cediendo un punto de local en El Campín ante Perú (gol nuestro de Hernán Darío Herrera, empate del “Tanque” Larrosa faltando 4 minutos). Después fue el amargo partido ante Uruguay en Montevideo, que íbamos ganando 2-1 hasta faltando diez minutos (gol de Rubén Paz por ellos y goles de Herrera y Sarmiento por nosotros) pero dos goles de Julio César Morales nos voltearon la torta. Otra vez nos tocaba ir por el milagro, esta vez en Lima, pero tampoco se dio: 2-0 y eliminados faltando una fecha. Cerramos el grupo ante Uruguay empatando a un gol en Bogotá con ambos equipos ya eliminados.



1986: No clasificó. Tuvimos mil oportunidades para clasificar en el Mundial que renunciamos a hacer, pero éramos tan horribles que no pudimos. Por segunda vez en la historia participaban de las eliminatorias las diez selecciones de la Conmebol – la primera había sido en 1970, en las demás o no estaba Venezuela, o estaba clasificado alguno por ser campeón o local -. Por lo que se repartió a las selecciones en dos grupos de a tres y uno de a cuatro equipos, en los que clasificaban al Mundial el primero de cada grupo y un cuarto equipo surgido de un repechaje (fue la primera vez que el mundo civilizado (?) escuchó la famosa palabrita) entre los segundos de los grupos de tres y el segundo y tercero del grupo de cuatro. A nosotros nos tocó el grupo de a cuatro, precisamente, con Argentina, Perú y Venezuela. Lo dicho: teníamos que ser horribles para quedar eliminados.

La campaña nuestra en las eliminatorias del 86 se puede resumir en que hicimos todo lo posible no solo para no clasificar sino para cagarle el caminado a la última gran selección peruana de toda su historia: le ganamos el primer partido en Bogotá por 1-0 con gol de cabeza de Miguel Augusto Prince (o como le decían los locutores argentinos al popular “Nano”, dizque “Prinz”, como dicho en inglés), el cual fue seguido por un lapidario 3-1 en contra de locales contra Argentina que demostró dos cosas: 1) que Maradona era jugador de otro planeta y 2) que nuestra selección estaba a años luz de una de verdadero nivel competitivo. Después fue la revancha en Lima con un 0-0 en el que nosotros mostramos muchísimas ideas pero una pésima concreción, como Gustavo Petro (?). La revancha en Buenos Aires (derrota 1-0) nos dejó como única opción hacer más puntos que los venezolanos en el doble duelo contra ellos para poder aspirar a entrar al Mundial por la ventana. Fue un 2-2 decepcionante en San Cristóbal y un bastante gris 2-0 ante tribunas semivacías en Bogotá. Con eso clasificamos al repechaje donde nos esperó Paraguay, que en la ida en Asunción nos aplicó un 3-0 tan lapidario, contundente, preciso y demoledor que nos dejó con la sensación de estar eliminados antes de la revancha. El 2-1 a favor nuestro (goles de Sergio “El Checho” Angulo y el gran Willington Ortiz) no fue suficiente y hasta ahí llegamos.

La selección que jugó el partido contra Venezuela en El Campín. Arriba: Navarr* Mont*ya (en Argentina tiene fama de "mufa", por si acaso respetamos eso (?)), Víctor Lina, Hernán Darío Herrera, Jorge Porras, Manuel Ascisclo Córdoba. Abajo: Pedro Sarmiento, el gran Willington Ortiz, Carlos Ricaurte, Víctor Lugo, Luis Eduardo Reyes, Álvaro "El Polaco" Escobar.

Dos hechos curiosos de esta eliminatoria:
  • La revancha del repechaje contra Paraguay se jugó en Cali, en el que entendemos sería el único partido por eliminatorias jugado en dicha ciudad por la selección Colombia. Pero en 1978 ya se habían disputado partidos por eliminatorias en esa ciudad: en 1978 se jugó allá un triangular entre Brasil, Perú y Bolivia para definir los dos clasificados (además del local Argentina) por la Conmebol
  • Para el repechaje el doctor Ochoa buscó un reemplazo confiable para el puesto de arquero, ya que el titular (Luis Octavio “Ormeño” Gómez) no lo convencía mucho. Lo único que encontró fue un joven arquero argentino de 20 años del Vélez Sarsfield, nacido en Colombia mientras su padre jugaba en nuestro país. En ese entonces era totalmente desconocido, pero después su carrera fue bastante colorida aunque con altibajos – incluyó descensos sucesivos sufridos por los equipos en los que él jugaba -. Esos partiditos jugados con la selección solo sirvieron para cagarle una larga y promisoria carrera en el combinado de su verdadero país, Argentina. Estamos hablando de… sí, de él.
1990: Eliminados en Octavos de Final. En vista de tantos y sucesivos fracasos de nuestra selección en eliminatorias, la Federación concluyó acertadamente dos cosas 1) que la plaza de Bogotá es salada (?) y 2) que necesitábamos un técnico trabajador y serio que pusiera a jugar a los nuestros de la manera en que mejor se sentían. Tomando en cuenta lo anterior la Federación designó como sede de la selección a Barranquilla y nombró a Francisco Maturana como técnico del equipo. Estas decisiones se sumaron a una nómina conformada por la aparición de una nueva generación de jugadores con muchísima calidad (Leonel Álvarez, Luis Carlos Perea, Andrés Escobar, René Higuita, Albeiro “El Palomo” Usuriaga, Gildardo Gómez) la potenciación de monstruos que en el pasado no fueron aprovechados (Carlos “El Pibe” Valderrama, Arnoldo Iguarán) y la recuperación de algunos no tan jóvenes pero que en la selección no habían tenido oportunidades (Bernardo Redín, “El Chonto” Herrera, “Barrabás” Gómez).

La selección en las eliminatorias de Italia 90. Arriba: Arnoldo Iguarán, Luis Carlos Perea, Andrés Escobar, Luis Alfonso "El Bendito" Fajardo, José René Higuita. Abajo: Carlos Alberto Valderrama Palacio, León Villa, Leonel de Jesús Álvarez, Wilson Pérez, Bernardo Redín, Rubén Darío Hernández. Equipazo.
Sin embargo, el camino que nos condujo a Italia 90 fue bastante parido. Comenzó con una convincente victoria ante Ecuador en Barranquilla por 2-0 (goles del gran Arnoldo Iguarán) pero nos complicamos solitos después. Primero nos tocó jugar contra Paraguay en ese infierno del Defensores del Chaco en lo que resultó un partido bastante caliente: comenzamos en desventaja por el gol de Javier Ferreira y en una muestra de huevos lo empatamos con gol del inoxidable “Guajiro” Iguarán faltando tres minutos. Pero un penal por una falta bastante cacorra de Higuita derivó en un penalti para los paraguayos en tiempo de descuento, que fue convertido por el en ese entonces totalmente desconocido José Luis Félix Chilavert para el 2-1 final. Una semana después fuimos hasta Guayaquil con la misión de ganar para depender de nosotros mismos pero nanay: fue un gris empate sin goles que nos dejó tambaleando y con respirados artificial. El último partido nuestro en el grupo nos tocó en Barranquilla contra los paraguayos y teníamos que ganarlo sí-o-si. Pero el asunto se puso más peludo que jabón de paseo cuando el "Coco" Mendoza nos metió un gol terminando el primer tiempo. A fuerza de ganas y huevas empató el “Guajiro” (todo un prócer el Guajiro) y lo terminamos ganando con gol de Rubén Darío Hernández. Todo se decidía en la última fecha del grupo con el partido entre Paraguay y el ya eliminado Ecuador en Guayaquil: nosotros clasificábamos con un triunfo ecuatoriano o con un empate (por gol diferencia). Si ganaba Paraguay nosotros terminábamos viendo el Mundial por TV marca Challenger (?). Y ocurrió el milagro, o cagada paraguaya, o ambas: Ecuador ganó 3-1 y nosotros pasamos al repechaje contra el clasificado por Oceanía.

El 2-1 de los paraguayos en Asunción que casi nos deja fuera del Mundial. Emociona ver al gran Arnoldo Iguarán en acción. Y es curioso ver ese penalty de Higuita con los años: en el momento el 99.9875% del país dijo que NO fue.

Que resultó siendo Israel. Antes de que se pongan a revisar sus Atlas les aclaramos que los israelíes jugaban en Oceanía debido a la negativa de los países árabes en compartir eliminatorias con ellos. A los pobres israelíes les tocó caminar más que palestino recién refugiado (?) con tal de poder jugar, y en este mundial los agruparon con Oceanía (a partir del siguiente les tocó en Europa y ahí se quedaron). Israel no tenía un equipazo pero tenía dos jugadores bastante respetables; el talentoso volante del KV Malinas belga Eli Ohana y el peligrosísimo delantero del Standard de Lieja Ronny Rozenthal. De resto eran totalmente desconocidos para el gran público (bueh, de hecho esos otros dos también) y resultaron siendo, con una o dos excepciones, un ejemplo del intento infructuoso de suplir calidad con voluntad (?). Durante gran parte del partido de ida en Barranquilla el equipo nuestro mostró menos propuestas serias que suplente de representante a la Cámara por Sucre hasta que Pacho decidió cambiar a un muy apagado Bernardo Redín por el peligrosísimo Albeiro “El Palomo” Usuriaga (uno que el país pedía a gritos), que metió el gol que al final nos terminó clasificando al mundial. Porque en la vuelta en Tel Aviv la angustia o la clasificación tan cercana o el miedo o el jet-lag o la inexperiencia o todo junto se combinó de tal modo que el equipo jugó engarrotado, pensando en el cero y tan azarado que hubieran despejado hasta un misil sirio tierra-tierra. Pero terminamos empatados a cero y volvimos otra vez a un mundial.


El resumen del ida y vuelta ante Israel. A pesar de los payasos que narran los videos, díganme si no se les espelucó el pellejo viendo el final del video, con el himno y todo. A mí, sí...

Ya pensando en el Mundial y recordando con cabeza fría esos tiempos cae uno en cuenta de la ingenuidad del aficionado colombiano promedio, que estaba convencido que la prensa europea nos daba como favoritos al menos para llegar a cuartos mientras esta nos colocaba casi unánimemente en la categoría “equipos simpáticos”. Debutamos contra Emiratos Árabes Únidos, que era totalmente desconocida en esos tiempos pero en cambio hoy lo sigue siendo (?) con una no muy convincente victoria por 2-0. Luego perdimos el primer compromiso serio: 1-0 contra Yugoslavia y el gol maldito de Davor Jozic por el lado ídem de Perea y El Chonto. Y terminamos la primera ronda con el partido que desbancó el 4 - 4 del podio colectivo a la hazaña moral más grande del fútbol colombiano: el empate ante Alemania a un gol con el tanto épico de Freddy Rincón cuando el partido se moría.

El rival en la siguiente ronda pintaba fácil: Camerún. Pero después de un bastante soporífero 0-0 en los 90 minutos llegó un tal Roger Milla y nos clavó dos pepas (la segunda una de las más dolorosas de nuestra historia) que nos mandaron a la casa.


La puta madre, cómo duele retroactivamente ver esta secuencia
1994. Eliminados en Primera Ronda. La puñalada más dolorosa de toda la historia de nuestro fútbol fue preparada y sazonada por la euforia desmedida de la afición y prensa después del 5-0 y hundida hasta la empuñadura por rumanos y estadounidenses en 1994. Lástima, porque teníamos varios de los nombres más gloriosos de toda nuestra historia en el momento más dulce de sus carreras: Oscar Córdoba, Andrés Escobar, Leonel Álvarez, Freddy Rincón, “El Pibe” Valderrama, Faustino Asprilla. Un e-qui-pa-zo, con todas las letras, soportado por laderos eficientes como Wilson Pérez, Alexis Mendoza, el Tren Valencia o Iván René Valenciano, que despachó con total autoridad a paraguayos (los únicos que nos dieron guerra: 0-0 en Barranquilla y 1-1 en Asunción), peruanos (1-0 en Lima y 4-0 en Barranquilla) y argentinos (2-1 en Barranquilla y el 5-0). Al Mundial fuimos hinchados de tanta confianza que teníamos, hablando mierda por aquí y allá, sacando pecho por hechos inocuos e inefectivos como el hecho de haber puesto a sufrir a Argentina (a los paraguayos se les congeló el pecho y no pudieron ganarle a Perú en Lima en el que fue el único punto de los paisanos de Stephanie Cayo en esas eliminatorias, victoria que los hubiera clasificado a ellos al repechaje) y henchidos de la gloria de papel que dan las victorias en un montón de amistosos previos más parecidos a una gira triunfal que a un proceso serio de preparación a un Mundial. En Estados Unidos nos agarró Rumania (3-1) y los yanquis (2-1) y chao, de nada sirvió la victoria ante Suiza (2-0). Pasemos rápido a lo que sigue, ya me dañaron el día (?)

1998. Eliminados en Primera Ronda. Clasificamos de terceros en el recién estrenado formato de todos-contra-todos en una campaña que tuvo algunos instantes preocupantes. Porque comenzamos ganándole a todo el mundo de local y visitante hasta que nos frenó Argentina de local (1-0 con gol del "Piojo" López) y ahí se nos vino el mundo encima. Porque agarramos de ahí una racha nefasta de cinco partidos sin ganar que nos tambaleó la moral, hasta que nos recuperamos con el 1-0 a Ecuador en Barranquilla con gol del Pipa De Ávila con la famosa dedicatoria de gol incluída. De ahí se recompuso el camino y clasificamos al Mundial. En donde nos fue bastante regular no solo por los resultados sino por la falta de juego y el apestoso olor a "ciclo cumplido / se necesita cambio de generación" que dejamos a lo largo del Mundial. Comenzamos con la ya clásica (?) derrota ante Rumania (1-0), nos ilusionamos con el 1-0 a Túnez (gol de Leider Calimenio) en un partido inmirable y terminamos perdiendo con total justicia ante Inglaterra por 2-0. 


El gran Farid Camilo Mondragón Alí sintiendo la derrota más que los otros 21
2002: No clasificó. Fue un proceso de clasificación traumático y accidentado, en el que no nos ayudó el descaro de Luis Augusto "El Cheque" García al hacer sus vainas raras como técnico de la selección (digo, convocar al muerto del hijo hubiese sido menos visajoso, ¿no?) que determinó su salida en mitad del viaje. El designado para reemplazarlo fue el inmortal (?) Pacho Maturana (saliente técnico de Perú en esa misma eliminatoria) que a esas alturas ya demostraba estar más obsoleto que un beeper. La llegada del otrora exitoso técnico-filósofo resultó en un gran impulso moral y anímico. Pero para los contrarios: derrota 3-0 en Buenos Aires, derrota 1-0 con Perú de local, empate a cero con Ecuador de local, empate a uno en Montevideo. Ya en la penúltima fecha le ganamos de local a la débil Chile pero con los resultados ya nos tocaba el milagro de ganarle a Paraguay en Asunción por goleada y esperar que los argentinos (sí, eso de los que tanto hablamos mierda en el pasado) nos dieran la mano ganándole a Uruguay en el Centenario para aspirar al puesto de repechaje. Y no se dió: a pesar que la selección jugó el partido de su vida en un recuerdo de los viejos tiempos de Pacho y su combo (ganamos 4-0) en el Centenario a Uruguay y Argentina solo les faltó armar un picnic en mitad de la cancha para sellar su amistad. Lo increíble de todo es que estuvimos a un gol de pasar al repechaje por gol diferencia.

Vergonzoso ver a ese horrible de la izquierda vestido con la camiseta de la selección. 
2006. No clasificó. Estábamos tan jodidos que le dimos, a pesar de los antecedentes recientes, la dirección técnica de nuevo a Pashow para clasificarnos al Mundial de nuevo. Semejante decisión pintaba para que nos saliera terriblemente mal y, efectivamente, así fue. Comenzamos perdiendo contra Brasil en Barranquilla, contra Bolivia en La Paz (4-0), contra Venezuela otra vez de local (1-0) y empatando contra Argentina también en el Metropolitano, resultados que terminaron eyectando a Pacho del cargo. Que fue reemplazado por el serio, discreto y mesurado Reinaldo Rueda, al que no le alcanzó la gasolina a pesar de haber hecho una campaña meritoria. Pero con el puesto de repechaje - al menos - asegurado nos desinflamos en los partidos clave de las antepenúltima y penúltima fecha: perdimos 3-2 en un partido dramático en el Centenario y empatamos de local ante la mediocre Chile. Otra vez a ir a ganar o ganar en la última fecha en Asunción y oootra vez a esperar que Argentina nos diera la mano. Y ooooootra vez pasó lo mismo que en 2002. 

2010. No clasificó. Esta vez si quedamos lejísimo, lejísimo hasta del repechaje. De nuevo hicimos cambios a mitad del camino: comenzó dirigiéndonos el irascible pero serio Jorge Luis Pinto - que es un señor muy capaz pero en los compromisos grandes le va mal - y terminamos haciendo agua feo. La lección de fútbol que nos dio Chile en Santiago (4-0) fue el adiós de Pinto y la inminente necesidad llegada de un salvador: alguien con la personalidad y categoría necesarias para voltear una situación adversa. Pero en cambio trajeron a Eduardo Lara (?), con el que la selección nunca pudo encontrar el camino y terminó eliminada y bailada.

Cómo clasificaron: Con suficiencia. Y eso a pesar que por cuarta vez consecutiva (!!!) cambiamos de técnico en plena eliminatoria y dimos ventajas innecesarias, como jugar con Stefan Medina (?). Al gran Leonel de Jesús Álvarez se le echó como técnico (si era para aguantarlo tan poquito más bien nos los hubieran dejado en el DIM) luego de cuatro partidos en una campaña de reemplazo que, se dice, participó desde las sombras hasta el Presidente Sant*s (en serio). Fue reemplazado por José Néstor Pekerman, que con su trabajo serio, metódico y bien llevado encaminó al equipo a la clasificación en el segundo puesto de la tabla general.

Rivalidades: En realidad, no hay una fuerte. Los partidos contra Venezuela son más rivalidad de ellos contra nosotros que de nosotros contra ellos, lo que hace que a veces nos compliquen la vida. 

Clubes más importantes: Millonarios, América y Nacional son los clubes con más reconocimiento del país. Ahora mismo el primero y el segundo están en capa caída (más el América que el Mishos), por lo que los flashes (?) se los lleva el club verde de la capital. 

Jugadores históricos: Tal vez para nuestros lectores en Cochabamba, Ulan Bator o Dnepropetrovsk los que ponemos acá abajo no son todos "históricos" en el sentido mundialista de la palabra. Pero ellos son los que componen, en gran medida, el pequeño libro de la historia colombiana en Mundiales. Por ejemplo: El gran "Guajiro" Iguarán no se lució en el único Mundial al que fue, en Italia 90. Pero fueron sus goles y sus huevos del tamaño de los arenales de la Guajira los que nos impulsaron al Mundial. El "Palomo" Usuriaga nunca jugó para la selección en mundiales siendo figurón en los clubes donde brilló; pero cómo dejarlo si fue gracias a él que clasificamos a Italia 90. Marcos Coll es una gloria del fúbol barranquillero y de la selección en tiempos en los que nos bailaba todo el mundo. Ya también es el único que ha convertido un gol olímpico en mundiales de fútbol. 


Arriba: Carlos "El Pibe" Valderrama, Arnoldo "El Guajiro" Iguarán, Efraín "El Caimán" Sánchez. En el medio Freddy Eusebio Rincón, René Higuita. Abajo: Farid Camilo Mondragón, Albeiro "El Palomo" Usuriaga, Marcos Coll.
Aparte hay que reconocer a uno que ni jugó mundiales ni hizo parte de procesos exitosos con la selección para clasificarnos a estos, pero que tenía una calidad digna de los mejores de América y que tuvo la mala suerte de no coincidir con un equipo digno de su clase:

El gran Willington Ortiz, cuando aún no era "El viejo Willy"
DT históricos: En los cuatro mundiales que hemos jugados nos dirigieron tres técnicos: Adolfo Pedernera (1962), Pacho Maturana (1990 y 1994) y Hernán Darío "El Bolillo" Gómez (1998). El más cercano a técnico histórico es Pacho, al que sus cagadas posteriores no nos deben quitar de reconocerle que gracias a él dejamos de ser un equipito a ser uno que no ganaba nada pero que al menos asustaba (?).

Historial mundialista contra rivales del grupo. Nula. Nunca hemos jugado contra Japón, Costa de Marfil o Grecia. 

Grandes hazañas mundialistas: Colombia debe ser la única selección en la historia que tiene más hazañas mundialistas que victorias en Mundiales (?). Hay dos que se destacan sobre el resto: la primera es el 4 - 4 contra Unión Soviética en Chile 62, después de ir perdiendo 4-1 y con gol olímpico incluido. La historia que le contaban a los niños de mi generación es que fue tan impactante ese partido que los soviéticos se colocaron en el uniforme el logo CCCP significando "Con Colombia Casi Perdemos", historia que era creída por la ingenuidad de uno pero que comenzó a tambalear a medida que uno veía cosas como los cohetes soviéticos con el mismo logo. La otra es el 1-1 contra Alemania Federal en un partido revestido de épica para nosotros, con gol en tiempo de descuento 


Imperdible los últimos minutos del 1-1 contra Alemania Federal. Gracias a Leonel (que recuperó el balón decisivo), al Bendito Fajardo (que tocó y trianguló con el Pibe), al Pibe (que la tocó y metió ese pase monumental) y a Freddy (que la metió como debía ser) por estas lágrimas.

Grandes cagadas: TODO el Mundial 94 fue una cagada continua y maloliente.

Porcentaje de dabilidad de las hinchas: hasta hace unos 20 años era fama (?) que las tribunas de los estadios donde jugaba la selección estaban pobladas principalmente de señores barrigones y bigotudos y de señoras o de mediana edad o de edad indescifrable bajo la máscara de maquillaje y laca. Ahora el tema cambió y las aficionadas colombianas tienen un porcentaje de dabilidad bastante notable.

Jugadores a mirar: Apostamos por James Rodríguez, al que ni siquiera el tener un DT obtuso en el Mónaco le quita el brillo que tiene. De Falcao no hablamos porque va a llegar bastante justo al Mundial. Ah, y no sabemos si Pekerman recapacitará sobre su absurda decisión de no llevar al Pipe Pardo (?).

DT actual: José Néstor Pekerman.

Perspectivas: Buenas. Nos tocó un grupo clasificable pero no demasiado. lo suficiente para no creernos en segunda ronda antes de jugar. Estamos para llegar al menos a cuartos, pasa que Inglaterra o Italia...


domingo, marzo 30, 2014

Antihéroes, Infortunados y troncos históricos de las selecciones de los Grupos A y B - El Libro de Peltre del Mundial 2014 / Vol VI

La historia de los mundiales de fútbol no solo está marcada en torno a partidos épicos, batallas memorables, cracks inmortales o negociados turbios y misteriosos de la FIFA. También han hecho su aporte una cantidad importante de seres terrenales que se logran consagrar a pesar de virtudes que sobrepasan con mucho esfuerzo la media (traducción: manes como usted o como yo). O muertos importantes cuya torpeza se ha visto expuesta ante el universo entero. O nombres ilustres que tuvieron la mala suerte de tener su (a veces único) descache no en el triangular de la empresa sino precisamente en el evento futbolístico más importante del mundo. A esos antihéroes, desafortunados y/o petardos históricos de las selecciones de los Grupos A y B los homenajearemos hoy en el fabuloso (?) Libro de Peltre del Mundial 2014. Si se nos pasa alguno que creen que merezca hacer parte de esta lista coméntennos por acá y téngannos paciencia: tengan en cuenta que este post se escribió en compañía con el señor Alzheimer (?).

Antihéroes

Jorge Campos (México - USA 94, Francia 98)


Para nosotros los del Politburó de La Monserga del Fútbol es claro que la carrera de Jorge Campos se vio beneficiada por haber coincidido con la cresta de la ola de la revolución neo-kistch (?) noventera. Esa que reivindicaba la estética nacional-boleta-popular y en la cual el portero mexicano fue el abanderado detrás de Manu Chao y Café Tacuba (?). Se inició como delantero en el Pumas de la UNAM, equipo en el que alternaba como portero a pesar de sus 1.69 m (!!!!) de altura. Pero terminó de hacerse famoso en la selección mexicana, en la que debutó en 1991 y con la que participó en tres mundiales (dos de ellos como titular). Campos no era malo del todo: de hecho era muy ágil y eso lo ayudaba para manejar su área de manera sólida y segura. Pero para nosotros su figura fue sobredimensionada por el hecho de ser portero-delantero, por su talla inferior a la de peso mosca tailandés, y por sus bizarras y estrambóticas combinaciones cromáticas en su uniforme.

Benjamin Massing (Camerún - Italia 90)

Aquí Massing echándole ojo al balón y/o al Diego en ese partido inaugural de Italia 90
El debut de la vigente campeona mundial en Italia 90 pintaba para victoria fácil. Porque nadie pensaba que una casi desconocida Camerún pudiera oponérsele a la selección Argentina de Maradona y... a ver, quién más... ehhh (ruido de papeles), ehh... y compañía (?). Los cameruneses presentaban un mix (?) entre rendidores y/o habilidosos habituales de clubes franceses (el único que jugaba en un equipo europeo no francés era el gran Thomas N´Kono, titular en Espanyol) y voluntariosos y más que todo torpes de la liga local. Y juntos lograron desnudar la gran limitación de ese equipo argentino cuyas ideas se reducían a lo que pudiera aportar un diezmado Dié y una aparición que incomprensiblemente Bilardo dejó en el banco: el habilidoso, culebrísimo y punzante Claudio Paul Caniggia. El técnico soviético de Camerún dispuso un sistema de marcación por escalas para frenar el ataque argentino y le funcionó. Sobre todo porque el trabajo de dichas escalas no se limitaba a ser un obstáculo sino un campo minado: cuando alguno de los argentinos medio se escapaba de las trincheras, llegaba por detrás el tractor barredor en forma de defensor de Camerún y chaz, lo bajaba sin preguntarle para donde se dirigía. La labor para el segundo tiempo fue más difícil porque Bilardo decidió al fin darle entrada a Caniggia para que volviera locos a los limitados defensas africanos. Y sí, lo hizo. Aunque no bastó para ganar el partido (ganó Camerún 1-0) sirvió para dejar una imagen sobrecogedora y casi conmovedora por el esfuerzo y la voluntad basada en la auto-conciencia de la propia mortandad (?): faltando tres minutos para el final del partido el defensor Benjamin Massing le metió un planchazo a Caniggia que haría palidecer de terror a Orlando "El Animal" Rojas o al "Gringo" Palacios. El cipote de viaje que le mandó Massing a Caniggia, el guayo volando, los empujones indignados y medio disimulados de los argentinos, y los gestos de Massing al árbitro como diciendo "todo bien, todo bien, no le pasó nada... mirá que el man me dio tan duro que perdí el guayo" son la-glo-ria.


Gaston Taument (Países Bajos - USA 94)

Limitado delantero neerlandés surgido en el Feyenoord, que hoy fuera uno de esos nombres que surge en las tertulias de fútbol noventoso dos segundos después de acordarse de Shota Arveladze y de Mariano Bombarda (?) si no fuera por la fama que logró por convertir el gol con el que su selección le ganó trabajosamente a Arabia Saudita en 1994. El partido lo comenzaron ganando los árabes con gol de, no sé, Al-Jaramondá, y a los cinco del segundo tiempo lo empató Wim Jonk. Y cuando todo se encaminaba a un deslucido empate de los neerlandeses apareció ese muerto de sudadera que estuvo cuatro mundiales para los árabes bajo el nombre de Mohammed Al-Deayea, para dejar suelto un inofensivo centro a la desesperada de Frank de Bóer que le quedó de papayita a Taument - ingresado 20 minutos antes por Marc Overmars y que hasta ahí había tenido menos efecto que una Cola&Pola - para meter de cabeza el 2-1 y celebrar con el gesto de "Dios, esto de verdad me está pasando a mí" (?). El siguiente partido lo jugó de titular pero su actuación fue acorde a su nivel real y fue reemplazado. Hasta ahí le duraron sus quince minutos.



Nigel De Jong (Países Bajos - Sudáfrica 2010)

El autor de la patada más impresionante de los últimos tiempos por encima de la del final de "Karate Kid" (?) jugaba para esa época en el Manchester City y era titular fijo en el medio neerlandés. Para la final del mundial de 2010 se dejó llevar (?) y le mandó cipote de viaje a Xabi Alonso que en cualquier parte del mundo le hubiera valido demanda penal y hasta muerte política y que para el juez Howard Webb apenas le mereció una amarilla.


Infortunados

Joseph Antoine Bell (Camerún - USA 94)


Ilustre y respetado portero de Camerún elegido por algunas encuestas como el mejor portero africano de la historia. Con una sólida carrera por el fútbol francés a Bell lo mató que coincidió en el tiempo con esa gloria del arco llamada Thomas N´Kono, por lo que le tocó ver desde ese incómodo puesto del banco como su colega se consagraba en España 82 e Italia 90. Su oportunidad mundialista le llegó en 1994, a punto de cumplir 40 años y al borde del retiro, y después de una temporada irregular con su club. Tal vez fuera la edad o la falta de ritmo apropiada o el verano yanqui o la combinación de las anteriores o fue que lo entrevistó algún periodista deportivo colombiano de bigote (?), lo cierto es que la actuación de Bell en ese mundial fue horrible, con menos reacción que la campaña de Enrique Peñalosa a la Presidencia y más inseguro que caminar por el centro de Medellín de noche. Tan mala fue su actuación que la afición de su país reaccionó como cualquier hincha común y corriente lo haría en circunstancias parecidas: le quemó su casa (?). Al pobre Bell solo le quedó ver como su carrera se hizo, literalmente, humo (jijijiji).

Barbosa (Brasil - Brasil 50)


La historia del pobre Barbosa es bastante triste. Como portero no era para nada un muerto: fue figura por diez años del Vasco da Gama que fue multicampeón carioca entre 1945 y 1955 con actuaciones tan destacadas que lo llevaron a convertirse en el primer arquero de raza negra de la selección brasileña. Con su selección ganó la Copa América de 1949 y era titular indiscutido para el Mundial en casa en 1950 que parecía destinado para la consagración brasileña. La gloria le duró hasta esa tarde del 16 de Julio de 1950 en la que el uruguayo Alcides Ghiggia le clavó el 2-1 que culminó una de las hazañas más épicas de la historia del fútbol. Los aficionados brasileños, que de por sí son unos burros irracionales (?) señalaron a Barbosa como el culpable de esa derrota (sin tener en cuenta que los defensas Bigode y Juvenal - que según algunas crónicas llegó borracho a la concentración la noche anterior al partido (!!!) - fueron un colador toda la tarde y parecían la Avenida Oriental) y desde ese momento fue un maldito para los aficionados. Tanto que ni se recuerda que fue elegido por la FIFA el mejor arquero del torneo.

Cardeñosa (España - Argentina 78)

Histórico delantero del Betis que jugó apenas ocho partidos con la selección española. Entre ellos, los tres que su selección disputó en Argentina 78, en el que se recuerda con especial cariño por la afición española ese contra Brasil que fue testigo de uno de los no-goles más traumáticos de todos los tiempos. A Cardeñosa le quedó un balón solo frente al arco vacío de los brasileños pero, en vez de rematar, esperó uno, dos, tres... muchos segundos (?) para hacerlo, y cuando lo hizo soltó un tiritititito que fue facilmente tapado por el defensor Amaral. La jugada marcó por siempre a Cardeñosa y está enmarcada con letras doradas en el Libro Negro de 90 años continuos de cagadas y churreteadas de las selecciones españolas


Arconada (España - España 82)


Otro ilustre de clubes españoles. En este caso de la Real Sociedad, con la que fue campeón capitán y figura de los dos únicos títulos ligueros del club txuri urdin y en el que es no un ídolo, sino un mito en la institución. Era un arquerazo y por unos años estaba considerado entre los mejores del mundo, pero lamentablemente para él en el único mundial que le tocó jugar - y para colmo en casa - su actuación fue de mediocre para abajo. Tanto que después del mundial en algunos países hacían el cuento que se llamaba Arco-Nada. Después del Mundial fue figurón en la Eurocopa 84 pero la cagó, precisamente, en la final.

Troncos

Julio Salinas (España - USA 94)


El típico centrodelantero inhábil que mete goles precisamente en el momento en que uno está diciendo "este man hay que cambiarlo". Inhábil y burdo nueve del Athletic Bilbao y Barcelona fue habitual de su selección por más de diez años - jugó los mundiales de 1986, 1990 y 1994 anotando un gol en cada uno - en los que demostró tener menos fundamentaación que el Chavismo sin Hugo Chávez. Se hizo famoso para el mundo libre (?) en el partido de Cuartos de Final contra Italia en 1994, en donde faltando cinco minutos y con el marcador empatado a un gol se comió un gol de esos que se hace hasta Hugo Rodallega pajeado. Dos minutos después el balón le quedó en circunstancias similares a Roberto Baggio, que le demostró como era eso de definir solo frente al arquero.


Luis Roberto Alves “Zague” (México - USA 94)


Importante paquete del fútbol mexicano ochento-noventero. Longilíneo (?) y poco dúctil delantero del América (donde se hizo famoso), Atlante y Necaxa, se convirtió en un clásico conocido para los de mi generación por la constante chupada de pija que le pegaban los narradores de Tel*visa y por las incomprensibles rachas goleadoras en contravía con sus pocos recursos futbolísticos. Con su selección convirtió 30 goles en 84 partidos, entre los que se incluyen los siete que le hizo a Martinica en una Copa de Oro. En el Mundial de Estados Unidos 94 fue titular en los cuatro partidos que jugó México, en los que metió - esperen por favor, mientras revisamos, a ver... calculamos... mjá - cero goles.

Waldir Peres y Serginho (Brasil - España 82)

 

La selección brasileña para España 82 fue uno de los mejores equipos de toda la historia del fútbol. A ver: Leandro, Oscar, Luizinho, Junior, Sócrates, Toninho Cerezo, Zico, Falção, Eder. Un combazo infernal dirigidos por el gran Telé Santana que tenía dos puntos flacos: el portero Waldir Peres - que se ganó el puesto gracias a su actuación en una gira amistosa por Europa en 1981 - y el centrodelantero Serginho, ambos del Sao Paulo. Sí, precisamente los puntos débiles del equipo eran al que le tocaba evitar los goles y al que le tocaba hacerlos. Parece que se intercambiaron sus roles respectivos (?) porque durante el Mundial el arquero fue un manojo de nervios e inseguridad - no lo ayudaba su pinta de oficinista para meterle miedo a los contrarios - y el delantero se hizo famoso ante el mundo por su notoria torpeza al momento de meter el pie para finalizar la magia que derrochaban los otros nueve compañeros. Particularmente fue desesperante verlos durante el decisivo juego contra Italia que al final eliminó a los brasileños: el arquero presentaba menos resistencia que Crimea ante los rusos y el delantero se notó entre esa constelación de cracks más desubicado que Álvaro Ur*be en la Internacional Socialista. A Serginho al menos le quedará como consuelo (?) que su nombre perduró por muchos años en las recochas de barrio ochenteras: al petardo que se perdía continuamente goles lo bautizaban como "el Serginho"...


sábado, marzo 22, 2014

Chi - chi - chi / le - le - le: El Libro de Peltre del Mundial 2014 - Vol V

Después de un extenso parate debido a atender obligaciones en otros rubros menos satisfactorios pero obligatoriosde la vida, continuamos con el recuento de las selecciones participantes del Mundial 2014 en este gran Libro de Peltre gran. El turno le corresponde hoy a esa selección que a pesar de ser reconocida y respetada nunca ha ganado un carajo. Como Horacio Serpa. Obviamente con esa presentación ya todos sabrán que estamos hablando de 

Chile

La selección más grande de Chile en toda su historia. Arriba, de izq a der: Cabellos de Ángel, Pepe Cortisona (debe ser un argentino nacionalizado (?)), Comegato, Cuncuna (¿ah?), Fonola, Don Chuma. Abajo: Chuleta,  Chochiguagua (otro desconocido para las masas), Condorito, Huevoduro, Garganta de Lata.
Apodo: La Roja. Por obvio relacionamiento con su uniforme.

Generalidades del país: Chile es como Fernando Londoño: flaco, largo, ultraconservador y antipático para casi todos. El origen del nombre del país se remonta a los tiempos prehispánicos, en el que ya se conocía en el imperio Inca como Chili las tierras al sur del desierto de Atacama. Hay varias versiones: una de ellas soportada por algunos cronistas afirma que esta denominación proviene de la palabra quechua chiri, que significa "frío", lo cual nos parece lógico y consecuente con la temperatura pectoral de los deportistas de dicho país. Durante la época de la Colonia el territorio se denominó Capitanía General de Chile, hasta su independencia definitiva de los españoles en 1818 en un proceso liderado principalmente por los grossos José de San Martín y Bernardo O´Higgins. Este último asumió como el primer gobernante del país, pero tuvo que renunciar cinco años después porque sus reformas indignaron a la oligarquía (vea usted, este asunto en Chile es de vieja data). Entre 1879 y 1884 el país se vio envuelto en una guerra contra Bolivia y Perú por causa del comercio del guano (la mierda de las gaviotas, literalmente) de las costas del Pacífico. Los chilenos les ganaron a ambos por goleada en una contienda que incluyó el abandono de los bolivianos en medio de la contienda (!!!), y se quedaron con territorios que aún hoy hacen parte de su país. Imagínate: se quedaron al final con toda la salida al mar de Bolivia (Antofagasta y Calama eran de Bolivia, por ejemplo) y las provincias peruanas de Tarapacá, Arica y Tacna (esta última la devolvieron en 1929 después de un referéndum) con ciudades como Arica e Iquique. Aparte ha tenido conflictos con Argentina por unos cuantos islotes pelados del Antártico en donde lo único que abunda es un frío de mierda que te entra hasta los huesos. Todo esto aún hoy es una causa importante para que los chilenos no sean mirados con especial cariño por sus vecinos.

El ejército chileno entrando a Lima en 1881. De las pocas veces que un equipo chileno ha ganado algo a nivel internacional
Los últimos 40 años del país han sido de los más convulsionados de su historia: la subida al poder del comunista Salvador Allende, su caída en medio de una gran crisis económica y social (que muchos dicen fue fogoneada por la CIA - ¡qué raro! - para desacreditar los gobiernos comunistas democráticamente elegidos), el ascenso teñido de sangre del nefasto Aug*sto Pin*chet, el crecimiento económico soportado por la plata de los yanquis, el empobrecimiento general de la población acompañado de la riqueza de unos pocos, el retorno de la democracia y la normalización del país gracias a Lagos, Frei y Bachelet y a pesar del bruto sonrisa-fácil de Piñera

Uniforme: otro que respeta en su totalidad los colores de su bandera: camiseta roja, pantaloneta azul, medias blancas. Pero, al igual que muchas otras selecciones, no ha sido siempre igual. Para su primer encuentro internacional en mayo de 1910 - en Buenos Aires - utilizaron una camiseta mitad roja y mitad blanca (o sea, dos rayas verticales de esos colores) y pantaloneta y medias rojas. Ese uniforme fue reemplazado unos años después por uno de camiseta blanca, pantaloneta azul y medias azules (o negras), que se usó de manera general (incluyendo el Mundial de 1930) hasta la Copa América de 1947 en la que sobrevino la irrupción (?) definitiva del uniforme como hoy lo conocemos. 

Historial Mundialista: 

1930: Eliminado en primera ronda. Compartió grupo con Argentina, Francia y México. En su debut le ganó a los mexicanos por 3-0 sin problemas. Su siguiente partido fue un sorpresivo 1-0 a favor contra los franceses, con lo que su clasificación a las semifinales (solo pasaba el primero de cada grupo) dependía de si le ganaba a Argentina en el último partido del grupo. Pero nop: los vecinos le empacaron un 3-1 que los envió de vuelta a casa aunque con el honor (iba a decir "orto" pero sonaba muy grosero (?)) intacto.

El chileno Guillermo Subiabre (de blanco) en los actos inaugurales del partido contra Argentina en el Mundial 1930, junto con el argentino "Nolo" Ferreyra. Los acompañan a la izquierda Liam Neeson, a la derecha Dorlan Pabón y en el centro el árbitro Hernando Buitrago (?). 
1934: No participó.

1938: No participó.

1950: Eliminado en primera ronda. Con tanto problema para organizar el mundial después de la Segunda Guerra Mundial. a la FIFA casi que le tocó rogarles a los países que participaran. Fue así como en uno de los dos grupos sudamericanos la renuncia de Argentina llevó a que pasaran de una Chile y Bolivia jugando un solo partido (victoria boliviana 2-0 en La Paz). Les tocó en Brasil compartir grupo con Inglaterra, España y Estados Unidos: con los dos primeros perdió 2-0 en sus respectivos partidos y a los yanquis les metió un categórico 5-2.


El chileno Robledo (izq) peleándola contra los ingleses en 1950
1954: No clasificó. Los chilenos fueron bailados feo en su grupo de eliminatorias por Brasil y Paraguay, con los que perdieron todos sus partidos metiendo un gol y recibiendo diez.

1958: No clasificó. Otra vez quedó de último en su grupo eliminatorio, esta vez contra argentinos (clasificados al Mundial) y bolivianos.

1962: Tercer puesto. Hasta ahora ha sido la mejor actuación de su historia. Aprovecharon la doble condición de ser locales y de tener un equipo bastante respetable para pasar de ronda contra Suiza (ganaron 3-1), Italia (2-0 en una terrible batalla campal que se contará en su respectiva oportunidad con nuestro habitual toque farandulero (?)) y Alemania Federal (perdieron 2-0 pero ya estaban clasificados). En cuartos pasaron por encima de Unión Soviética con un trabajoso 2-1 y en semis les tocó el tradicionalmente impasable obstáculo de Brasil, del cual ya se podrán imaginar quién pasó. Le ganaron el partido por el tercer lugar a Yugoslavia con un gol en el minuto 90.


Con este gol de Eladio Rojas, Chile logró el puesto de Primera Princesa en 1962
1966: Eliminado en Primera Ronda. Clasificaron al mundial con algo de apuro, por encima de Ecuador y Colombia. Aclaro que el apuro se lo dieron ecuatorianos, no nosotros (?): recién en la última fecha se clasificó Chile gracias a su victoria en Santiago por 3-1 ante nuestros vecinos (con el empate pasaba Ecuador). Ya en el Mundial en Inglaterra les fue mal: perdieron en primera ronda contra italianos (2-0) y soviéticos (2-1) y solo sacaron un impensado empate contra la que después fue la sorpresa del torneo, Corea del Norte (1-1).

1970: No clasificó. Quedaron de segundos detrás de Uruguay y por encima de Ecuador en su grupo de eliminatorias.

1974: Eliminado en Primera Ronda. El que muchos dicen era uno de los mejores equipos chilenos de su historia no mostró su potencial en el Mundial de Alemania. Tal vez no los ayudó que su clasificación y su participación mundialista coincidieron con el sangriento derrocamiento de la democracia chilena y la consiguiente subida al poder del fascismo (palabrita de moda por estos días, pero en este caso sí aplica). Para las eliminatorias el reglamento establecía que el ganador de su grupo (con Perú y Venezuela) debía disputar después el cupo al Mundial con el ganador del grupo 12 de Europa. Al final los venezolanos renunciaron (!!!), por lo que todo se redujo a un duelo a muerte entre peruanos y chilenos. Que fue reñidísimo: en Lima ganaron los locales con dos goles del grandísimo "Cholo" Sotil, y en Santiago los chilenos con el mismo marcador. Por lo que tuvieron que irse a partido de desempate un 5 de Agosto de 1973 en Montevideo, que terminó 2-1 a favor de los chilenos.

Ahora, en medio de un ambiente enrarecido y con el golpe militar en el aire, lo único que faltaba para hacer más pesado el entorno era que el adversario de Chile fuera la Unión Soviética, soporte ideológico del Presidente Salvador Allende y por consiguiente blanco declarado de los odios de la ultraderecha chilena. Y preciso: en mayo los soviéticos sortearon su grupo eliminatorio con facilidad y se quedaron a la espera del ganador entre chilenos y peruanos. El primer partido se jugó en Moscú, un 26 de Septiembre de 1973 a apenas 15 días del golpe de los militares, con los jugadores chilenos más pendientes de lo que pasaba en su casa con sus familiares y amigos que del partido en sí. Dice mucho de la calidad de ese equipo chileno que a pesar de todo sacaron un valiosísimo empate a cero - en el que dicen que el gran Elías Figueroa se sacó hasta misiles Katiuska. Para la vuelta en Santiago la URSS anunció que no iría a jugar en el mismo lugar en que la dictadura torturó y asesinó a miles de chilenos. Por lo que la Federación chilena decidió hacer como en los torneos de basket de barrio cuando hay victorias por doble u: salir a la cancha solos y meter un gol en el arco vacío. Vergüenza total.

El gol de la vergüenza en el partido fantasma
Ya en el Mundial de Alemania a Chile le fue mal. Comenzó perdiendo contra los locales Alemania Federal por 1-0, resultado que era esperable. Ahora, la clasificación la tenían en su bolsillo contra los accesibles Alemania Oriental y Australia, pero se churretearon. Contra los de la Alemania opresora (?) empataron 1-1 (gol de Ahumada) y contra la débil Australia no fueron capaces de hacerle un golcito, terminando con un inesperado 0-0 en el que las crónicas coinciden que fue un partido más feo que ver a tu ex encarretándose con otro man.

Imagen del juego entre chilenos y australianos, que aparece en algunas listas en el top 10 como de los más horribles de los mundiales
1978: No clasificó. Otra vez el sorteo los emparejó con los eternos enemigos peruanos. Pero en esta ocasión los descendientes de Manco Capac y antecesores de Laura Bozzo (?) fueron los beneficiados. Todo se definió en la última fecha en Lima, a la cual los chilenos llegaban de líderes de grupo (completado por Ecuador) y con la consecuente perspectiva de clasificar con un empate. Pero nones: los peruanos en esa época tenían un combo infernal y ganaron 2-0 con goles de los INMENSOS Hugo "El Cholo" Sotil y Juan Carlos Oblitas dejándolos fuera del Mundial.

1982: Eliminado en Primera Ronda. Pasaron al Mundial sufriendo muy poco en su grupo contra Ecuador y Paraguay y sin recibir un solo gol en contra. Pero en España 82 la pasaron feo: perdieron en su partido inaugural contra Austria 1-0 (que incluyó un penal botado a favor por el legendario Carlos Caszely), continuaron con un terrible 4-1 en contra con Alemania Federal y cerraron con un pálido 3-2 en contra con Argelia, en el que lo único que lograron fue cagarle la clasificación a los argelinos con esos dos goles. 


Chile no pudo con los austriacos en el 82. Ni contra los alemanes. Ni contra los argelinos.
1986: No clasificó. Quedaron segundos en su grupo detrás de Uruguay y por encima de Ecuador, pero por reglamento pasaron a una ronda de play-offs (el popular repechaje) en doble tanda: la primera la pasaron por encima de la última gran selección peruana de la historia (a la que Argentina le robó la clasificación al Mundial) pero la segunda la perdieron con total autoridad contra Paraguay. Una lástima: nos perdimos la ocasión de ver al gran Jorge "Mortero" Aravena matando arqueros en un Mundial...

La selección chilena que quedó eliminada del Mundial de México 86, aquí antes de su primer partido contra Perú. El arquero es el gran "Cóndor" Rojas. El penúltimo de abajo es el ídem Jorge "El Mortero" Aravena.
1990. No clasificó. Si lee esto podrá ver el detalle de lo infartante y escandalosa que fue esa eliminatoria para Chile.

1994: No participó por estar sancionado. ¿Y sancionado por qué? Lee el link que pusimos arribita, puto.

1998: Eliminado en octavos de final. Después del desastre del 90 y la ausencia obligada del 94 Chile pudo armar una selección de buen nivel: Nelson Tapia, Ricardo Rojas, Pedro Reyes, Fabián Estay, José Luis Sierra. Y sobre todo una delantera que metía más miedo que una cucaracha voladora en la habitación: Iván Zamorano y Marcelo Salas. Las eliminatorias los vieron pasar justicos ganándole el último lugar al Mundial a Perú por gol diferencia. En el Mundial fueron Deportivo Dejarse Empatar: 2-2 con Italia, 1-1 con Austria, 1-1 con Camerún. Pasaron a la siguiente ronda pero Brasil se encargó de bajarles el ímpetu con un lapidario 4-1.

Marcelo Salas metiéndole miedo a Italia con este gol que supuso el 2-1 parcial
2002: No clasificó. Les vino un terrible bajón que los dejó en el último puesto de las eliminatorias con solo 3 partidos ganados de 18.

2006: No clasificó. Empezaron dando la pelea pero después de una victoria en Venezuela que los tenía en puestos de clasificación se pasaron siete fechas sin ganar. Total que no les alcanzó.

2010. Eliminado en octavos de final. La reconstrucción de la selección chilena comenzó con la contratación del particular y muy capaz Marcelo Bielsa como técnico. Lo cual unido a la existencia de materia prima de sobra (Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Gary Medel, Mauricio Isla, Humberto Suazo) llevó a que clasificaran sobrados, con autoridad y con un aire místico alimentado por la obsesión y personalidad de Bielsa. Les tocó compartir grupo con España, Honduras y Suiza. Contra los hondureños ganaron su primer partido en mundiales después de 48 años (!!!!) por 1-0. Repitieron la dosis contra Suiza y perdieron contra España en la última fecha del grupo por 2-1. Y clasificaron a Octavos de Final donde les tocó... si, Brasil. Con el que, obviamente, perdieron por 3-0.

"El evidente chascarrillo que usted hizo ha generado que deje en evidencia la gracia que me ha causado"
Cómo clasificaron: de manera un poco parida. Después de la renuncia de Marcelo Bielsa la conducción de la selección pasó a manos del Claudio "El Bichi" Borghi, argentino-chileno (o chileno-argentino, no sé) con pasado exitoso como DT en clubes del país. El Bichi es un tipo que sabe y que le gusta hacer jugar bien a sus equipos, pero que al parecer tiene menos manejo de grupo que el jefe de "The Office". Después de una campaña sumamente irregular (se comió sendos pijazos del tamaño del Obelisco contra Argentina y Uruguay pero ganó en Venezuela y Bolivia) fue eyectado (?) de su cargo y reemplazado por otro doble-camiseta (?): Jorge Sampaoli. Que después de un inicio también marcado por mondacazos en contra enderezó el rumbo y clasificó al equipo al mundial en el tercer puesto de la clasificación general.

Clubes más importantes: Si se habla de fútbol chileno se piensa ipso facto en tres equipos: Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica. Todos hacen bulto de manera regular en el fútbol sudamericano, ganando de vez en cuando algo (Colo Colo logró la hazaña de ganar la Libertadores en el 91, la U de Chile ganó la hermanita menor y nacida a destiempo, la Sudamericana, en 2011). Otro equipo que hizo historia fue el Cobreloa, pequeña ciudad al norte del país, que llegó dos veces seguidas a la final de la Libertadores apoyada por el capital de las malditas mineras (?). Pero su peso a nivel nacional es muy bajo comparado con los otros tres.

Jugadores históricos: Entre toda la orbe de jugadores chilenos internacionales se destacan tres por encima del resto: el inmenso defensor central Elías Figueroa (jugó los mundiales de 1966, 1974 y 1982), el temible goleador Iván Zamorano y el ídem Marcelo Salas.

La Santa Trinidad chilena: Elías Figueroa, Marcelo Salas, Iván Zamorano
Rivalidades: Tienen dos bien fuertes: contra Argentina y contra Perú. En realidad el clásico-clásico para ellos es contra Argentina (o sea, más lo sienten clásico los chilenos que los argentinos), y contra Perú es a muerte pero más de los peruanos que de los chilenos. Suponemos que contra Bolivia no hay clásico por la histórica mortandad de los bolivianos al momento de entrar a una cancha de fútbol. 

DT históricos: La dimensión que adquirió Marcelo Bielsa en la selección sobrepasó los límites de lo pensado. Porque don Marcelo arrobó (?) su trabajo de orden, disciplina, seriedad, honestidad, valores y lealtad, los cuales no sobran mucho entre los chilenos (?) y tal vez por eso pegó tanto. Después de él es importante nombrar a Nelson Acosta - que devolvió a Chile al plano internacional después de su ostracismo de principios de los 90 - y Fernando Riera  - el conductor de la selección que quedó tercera en el Mundial.

Historial mundialista contra rivales del grupo: Contra España se encontraron en 1950 - derrota 2-0 - y 2010 - derrota 2-1. Contra Australia solo se han visto en el mentado bodrio a cero de 1974. Y contra Países Bajos jamás se han encontrado en un mundial de fútbol.

Grandes hazañas mundialistas: hazaña, hazaña, hazaña, como quien dice, hazaña, no han tenido los chilenos. 

Grandes cagadas: Se puede calificar con total franqueza de "cagada" sus constantes churreteadas cada vez que se enfrentan a Brasil en un Mundial. A ver: Chile ha pasado de primera ronda en tres mundiales - 1962, 1998 y 2010. Y en las tres el que lo ha eliminado ha sido Brasil. El record: 3 PJ - 0 PE - 3 PP - 3 GF - 11 GC. Peor que el record de Alexis García como DT enfrentando a Nacional.


Los jugadores chilenos tras la última clavada de los brasileños en 2010
Porcentaje de dabilidad de las hinchas: bastante bajo. A menos que vaya Camila Vallejo a alentar a La Roja no pasa nada en las tribunas chilenas.

Un muestreo aleatorio nos hace querer volver a hablar de fútbol (?)
Jugadores a mirar: DefinitivamenteAlexis Sánchez - que se ha quitado esta temporada el título de Malexis - es el jugador a mirar. Pero aparte no olvidemos a Arturo Vidal, Mauricio Isla y David Pizarro.

DT actual: El serio y poco histriónico Jorge Sampaoli.

Perspectivas: Muy difíciles. A pesar de tener un equipo bastante respetable están en una zona bastante jodida. Nos parece que se quedarán en primera ronda. Y si pasan, los esperarán seguro los brasileños...