sábado, noviembre 01, 2014

Opinión: ¿es repudiable (?) que un colombiano/argentino/ecuatoriano/similar se declare HINCHA del Real o del Barcelona?

Hace unos días en los que parecía que todo el mundo tenía como tema de conversación unicamente el "derbi" español – “todo el mundo” = la prensa, los aficionados comunes, los parceros que van con uno al estadio, la amigovia que no opina de fútbol más que su comentario "uffff James dame diez hijos!", el jefe de uno del que solo te enteras que le gusta el fútbol casualmente cuando su equipo queda campeón, la F*FA, la UEFA, la CAF, la ONU y hasta el Estado Islámico -, los miembros del Politburó nos hicimos el firme propósito de no leer ni ver nada relacionado con el partido hasta exactamente 0.25 segundos antes que se diera el pitazo inicial. Sin embargo se nos filtró no sabemos cómo una, eh, nota de esa fuente de luz y saber llamada futbolred (?) titulada “En Colombia también hay verdaderos fanáticos del Madrid y Barcelona” (!), centrada en dos manes nacidos, criados, desarrollados y seguramente desvirgados en Colombia, pero que se dicen “hincha del Real” el uno e “hincha del Barca” el otro.

El sentimiento no se negocia
Según la nota ambos manes son “hinchas” – y cuando decimos “hincha” es del verbo “hincha-hincha” -: es decir, no son seguidores sino HIN CHAS. Por ejemplo uno de ellos afirma así muy suelto de cuerpo que “Todo lo del Barça tiene un lugar apropiado en el closet. No permito que lo planche la señora del aseo, ni que lo lave nadie más, todo lo hago yo”. (…). El otro dice que se perderá el partido que se jugó el sábado porque estará en un bautizo, pero gracias a Dios no hay problema porque “…ya tengo el celular programado, con todas las aplicaciones listas para que me avisen si hay un gol o cualquier jugada; ojalá cuando tenga el niño en brazos, en la pila del agua bendita, no haya un gol del Real, porque podría haber un accidente en la iglesia, jijiji”. Cuando leo esas frases se me ocurren otros calificativos diferentes de “hincha”, pero mejor sigamos comentando para no ganar enemistades (?). Los manes en cuestión anticipan mejor que Paolo Maldini al aclarar sin que nadie les preguntase que lo suyo no es solo por moda sino que lo tienen de toda la vida.

Con cierta malignidad (?) dejamos caer la nota en el grupo de féisbu de La Monserga del Fútbol, y el consenso general de los dos que opinaron fue “mandan huevo”. Y este pechofrío que les escribe también pensó en primera instancia lo mismo, pero me parece que el tema da para, al menos, analizarlo de manera concienzuda y con la rigurosidad que ya se ha hecho una marca registrada de la casa (?????). La pregunta es: ¿Mandan huevo? Y además: ¿Son dignos del oprobio general? ¿Son muestras de cipayismo, aculturización y colonización futbolístico-cultural? ¿O simplemente son situaciones que se pueden dar y que deben ser toleradas sin hacerles el bullying que seguramente merecen? (?) ¿Es aceptable a nivel moral y social (?) que un man vecino tuyo y de nombre tan colombiano como Rubén Darío o John Wilmar, que anda los domingos en una AKT en chanclas y pantaloneta grite a todo pulmón “¡Hala, Madrid!” o “¡Visca Barca!”?

Jet Set
Antes de responder veamos primero...

Sí, veamos primero: las razones que justifican que cualquier pato (?) se decante por ser hincha de un club europeo

  • Nuestro fútbol emociona menos que acompañar a la mujer a comprar ropa: Cuando uno enciende la televisión un sábado en la mañana lo espera un coctel de partidos de la Premier, Bundesliga, liga francesa, calcio y liga española que pospone la bañada como hasta las 4 de la tarde y lo deja a uno más que ahíto (?) por la calidad de fútbol desplegado y el ambiente de fiesta y aliento de las tribunas atiborradas. Como a las 5:30 p.m. le da uno por mirar un partido de la Liga Postobón y la diferencia es mayor que la que hay en el perfil de facebook de una hembra entre la foto de perfil y las otras: estadios semivacíos, los gritos de técnico y jugadores se oyen claritico con los bocinazos de los buses urbanos de afuera del estadio como telón de fondo; juego soso, tosco, áspero, gris, raquítico, triste, forzado; piernas y rodillas de acero. A cualquiera le resulta un ejercicio de voluntad verse un partido de fútbol colombiano en el que no esté el equipo de uno, y al final el ejercicio es tan difícil que se termina viendo con resignación la maratón de “La Ley y el Orden”. Con este panorama es muy complicado que un pelao se haga hincha del DIM, Nacional, Junior o Millonarios, ni hablar de Equidad o Fortaleza.

Cri... cri... cri...
  • El nivel de afuera es un millón de años luz superior que el de acá: Esto no sé si ya lo sabían (?). Gracias principalmente a la Ley Bosman, los clubes poderosos europeos tienen potestad de gastar anualmente el equivalente al PIB de un país de África Central en comprar y mantener jugadores de primer nivel. Entonces es cuando, aparte del punto de arriba, a casi todos le genera más ganas verse un Barcelona - Elche o Real - Majadohonda del Medio que cualquier otra cosa. Porque generalmente lo que ves es fútbol de alto vuelo, goles, jugadas, goles, velocidad, goles, misilazos precisos desde 35 metros y goles. Y uno se asombra y se pregunta qué comen en Europa que allá a los jugadores el balón no les rebota cuando se lo pasan, que corren todo el partido, que la pasan al compañero casi siempre y que llegan en cuatro toques al área contraria.
  • El exceso de marketing es más fuerte que la mente: abres una página de ciencia o porno (?) y te sale publicidad alusiva a los grandes clubes de Europa. Abres una revista y lo primero que te salta es DirectTV con las fotos de Messi, Cristiano Ronaldo, Falcao o Pipe Pardo (?). Prendes la TV para verte cualquier partido en Fox o ESPN y las propagandas son casi todos de las ligas de primer nivel. Con tanto bombardeo mediático a uno no le extrañará que se piense en fútbol europeo hasta cuando está sentado en la taza del baño haciendo más fuerza por el Real Madrid que por, eh, lo que está haciendo...
Ah, bueeeeeenoooo....
  • La presión social y la moda te abruman: es jodido luchar contra eso para cualquiera. Los hijos te piden que les regales camisetas del Real o del Barcelona. Los domingos ves a los papás comiendo helado luciendo orgulloso una camiseta oficial de Cris, James o Messi cuyo diseño anatómico destaca de manera prominente la barriga cultivada de años dedicados a ser padre de familia. Los almacenes de ropa deportiva te tienen cincuenta y dos estantes con camisetas de clubes europeos: la oficial, la suplente, la de entrenamiento, el suéter, el traje de gala y los pantaloncillos oficiales del club. Todo eso sobrepasa los límites del fútbol y convierte todo en un festín donde te sacan la plata y te vacían de valores y de sentimiento de pertenencia a tu club, y todo se convierte es en farándula y vestirse como futbolista en vez de ir a jugar a un potrero con los amigos ataviado de la camiseta del DIM que aún tenía dos estrellas
Con todo lo anterior, cualquiera diría que sí, que es normal y aceptable que alguien se haga hincha solamente de un club de afuera. PEEEEROOOOOOOOOOOO...

...antes déjenme (?) decir una cosa: Uno se hace hincha de un equipo por razones más arraigadas que las anteriormente expuestas:

  • a) Porque alguien de la familia es hincha y lo hace hincha a uno desde pequeño...
  • b) Porque de pequeño fue al estadio a ver el equipo, y se enamoró de él por razones tan abstractas como el color de la camiseta o la emoción de ver tanta gente gritando un gol.
  • c) Porque es el equipo de la ciudad o región de uno.
  • d) Porque cuando comenzó a interesarse por el fútbol, se pegó (?) de un equipo que estaba ganando todo (ejemplo América, Millonarios en los 80, Nacional en los 90 y hoy...)

Al menos las tres primeras son solamente explicables en el ámbito local. La verdá este servidor no entiende cómo alguien puede hacerse hincha sin haber visto a su equipo en el estadio, sin haber sufrido o celebrado con otros parceros al lado de uno, sin al menos tener la al menos esperanza de ir a verlo, sin poder polemizar-hablar mierda-pelear-sacar pecho-sacar en cara cagadas-burlarse con maldad de derrotas con los compañeros hinchas del rival en el colegio, universidad u oficina. La rivalidad alimenta. No es muy entendible que uno se haga hincha enfermo, fanático de un equipo al cual uno nunca fue a ver de pequeño al estadio, del cual uno no vivió la fiesta en las tribunas - o lo que sea que pase en otros estadios como el de Manizales (?).

De pronto yo soy un chovinista (?), pero pienso que sí, los hinchas-hinchas colombianos del Real y Barcelona son unos gilipollas (?). Y es probable que alguien acá me diga "puto, yo soy hincha del Real de toda la vida, de los que no fue a celebrar a Cibeles pero sí a la fuente del parque principal de Sabanalarga... respetá amargo" y bueno, aceptaré con señorial sosiego sus comentarios. ¿Están de acuerdo? ¿O no? Si no lo está, por qué no? Explique su caso.

Nota 1: Mi opinión (personal) a los dos señores de la nota de futbolred: cada quién verá cómo siente el fútbol, pero pienso que se acercan más a Barcelieber el uno y Realieber el otro que a hinchas. En mi opinión, no me vayan a putear (?). Mentiras, sí lo pueden hacer...

Nota: Y pienso que los que se dicen hinchas de "(Inserte equipo de Colombia) y (Inserte equipo de España, Argentina, Inglaterra o Alemania)" ahí sí mandan bastante huevo y no merecen sino el oprobio general: ¿cómo mierda puede decir alguien que es hincha de dos equipos? ¿Cómo putas puede sufrir por más de un equipo?" ¿Cómo puede tener uno dos amores? No lo veo, viejo. Pero insisto que puedo ser víctima del chovinismo...

14 comentarios:

  1. Yo creo que se puede simpatizar por uno, o hasta varios equipos por fuera, dependiendo de la calidad de la espátula para voltear la arepa (?), pero jamás reemplazar a ese equipo al que uno realmente quiere, por el arraigamiento correctamente explicado en el post (modo lambón (?) off). En mi caso hay equipos que van cayendo bien, dependiendo de los jugadores y el juego que tengan. Me parece lógico que si a uno le gusta ver jugar a un equipo, lo cual es humano, si no están muertos por dentro, desea que ese equipo siga avanzando en los torneos. Lo que si me parece impresentable es que haya hinchas colombianos que salgan a termearla, echando en cara no sé que logros propios, y menospreciar al otro con los típicos "CR7 putito" o "Messi pechofrío". Ojo que se les puede calificar así, pero sin termearla (?). Seguiría, pero ya está largo. Continuo de acuerdo al desarrollo de los comentarios, adelante estudio.

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    1. Exacto, es que eso es lo que se dice: uno simpatiza por montón de equipos afuera, pero de ahí a reemplazar el sentimiento de hincha...

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    2. Aplausos para usted Maestro, por tan ENORME post.
      (Aplaudir de pie hasta que el América ascienda)

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  2. Eso en mi país no se ve tanto (Foche al margen, que -igualmente- es de San Lorenzo). Algunos factores pueden ser:
    - la identidad definida de los equipos (sos de Boca, sos de River, pero no sos de algo que no comparte tu idiosincracia);
    - la historia de los mismos (en Colombia el fútbol es joven, pero acá quizás tu familia es de un equipo desde hace un siglo y se identifica hasta la piel con el mismo);
    - otra visión sobre la importancia de lo nacional en el fútbol (equivocados o no, los argentinos pensamos que somos uno de los países sin los cuales no puede explicarse la historia de este juego, una especie de orgullo que impide comprar irreflexivamente lo que viene de Europa);
    - está mal visto ser doblecamiseta "al mismo nivel" de fanatismo (yo rompo esa regla (?), pero soy de Boca y de un equipo amateur que juega una liga regional y en el que yo mismo jugué en Inferiores, es incomparable);
    - cierto descontento con los futbolistas nacionales que la rompen en Europa y no consiguen ganar algo con la Selección (tengamos en cuenta que Messi es discutido, y que en casi cada equipo de liga principal hay un argentino, se los ve como si fueran ajenos, que la rompen pero allá lejos);
    - verbigratia (?)

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    1. Enzo, bacano conocer el transfondo en otros países. De lo que mencionas creo que practicamente ninguno se da en Colombia.

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  3. Yo también diría que esta la globalizacion, hace unos 20 años, cuando televisaban los partidos de la champions, de la uefa cup, eliminatorias a la euro y la misma euro, es mas la libertadores, solo mostraban los partidos en donde participaba los equipos colombianos y la final de la misma, y ya; lo raro que mostraban y que me acuerde, eran los partidos del Parma del Tino, los partidos en diferido narrados por andres salcedo de la bundesliga, entre esos los del bayern munich. Ya despues vino la tv satelital y se amplio el espectro pero seguia el arraige a lo nuestro, yo recuerdo que si bien ya sabia del Real y el Barca, no era tanta la trascendencia, en esa epoca eran los italianos y es mas yo abriria el debate con las selecciones que si bien recuperamos la memoria en estos años, recuerdo ver gente celebrando forza italia en el parque de la 93 y lo mismo con el viva españa twice.

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    1. Buen punto el de las selecciones. En estos años de sequía se notó bastante. Yo siempre he seguido con ganas a Holanda desde que tenía memoria (sin (?)), pero nunca al nivel de desear que le ganen a Colombia. Pero tengo amigos muy centrados e inteligentes que son hinchas de otra selección y que la de Colombia ni fu ni fa, eso no sé en qué va.

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  4. Un tipo casado y con moza puede discutir tu párrafo final eh(?)

    Ahora si en serio, muy buen post master, yo soy seguidor de varios equipos de arafue, solo hincha de uno a pesar de su trasegar en la B, y por eso mismo me da mamera leer en redes sociales a tanto guevon defendiendo a muerte los colores de su club en España, Inglaterra e Italia...

    Sin embargo y actuando un poco como abogado del diablo, Si los amanerados(?) de la nota de fulbolré son jovenes prepuberes, se podría justificar un poco su hinchadismo en el fenomeno de la globalización, es decir, puede que no celebren fisicamente en cíbeles, pero pa eso existe google street view(?)

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  5. Yo voy a ser hincha del Junior y del Borussia Monchengalbachen al mismo tiempo mientras no se encuentren en algun torneo. Si llegase a pasar (mejor dicho, cuando llegue a pasar) mi sangre teutona va a tirar. Fernando "Galletica" Manotas

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    1. Ya pasó en la Copa Reebok del 97 (!), ganó Junior 2-0.

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  6. Otro punto a tratar: la subida impropia al bus de los vencedores. Creo que a pesar de ser el mismo fenomeno, tiene un sabor muy distinto si la persona fuera de un equipito en vez del par de bestias fabulosas que son el Madrid y el Barcelona. Irritaria si un colombiano se dice hincha de la Real Sociedad? Conoci a un decendiente de Vascos que amaba al Bilbao en las epocas de Julen Guerrero y me dio mas pesar que bronca. En resumen, mas que la consecuencia logica de la globalizacion del deporte es esa actitud de mierda de "yo si soy hincha porque (inserte cualquier excusa) y usted no porque (inserte la misma razon).

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  7. Excelso post don YSEC, nada más que agregar, simplemente y como nota curiosa aparte de lo que afirma sobre la hinchada merengue o culé "criolla" es que acá en Ecuador con la existencia de esa copia barata llamada Barcelona SC sus "hinchas" generalmente consideran todo triunfo del equipo blaugrana como triunfo propio causando un fenómeno de vergüenza ajena en los ecuatorianos que notamos lo absurdo del caso.

    Finalmente como nota curiosa, debido a la "semejanza" entre el equipo porteño y el catalán, el año anterior las alarmas saltaron con motivo del registro de la marca FC Barcelona en Ecuador.

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  8. Cada cual que sea hincha del que le de la puta gana. A nadie le deberia de importar.

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