¿Porqué será que ya a un Mundial no vamos ni colándonos de polizones en un avión de Iberia? ¿Qué pasará con éstas generaciones de futbolistas que soñaron toda la vida con ponerla en un Mundial? (O sea, poner la bandera de nuestro país) ¿Qué sentirán por ejemplo Totono Grisales o Mario Yepes, al ver que ellos se quedarán vírgenes de mundiales mientras que entes bartoleros y errabundos como "El Chaka" Palacios o Geovanis Cassiani le pueden contar a sus nietos que fueron a un Mundial de Fútbol? ¿Cómo hacemos para que Rodallega y Falcao troquen su reloj biológico, con tal que esos 7 días del mes en que se comen hasta una mano llena de mocos no coincidan precisamente con la fecha FIFA? Preguntas como éstas son las que le amargan a uno el día, el mes, o el preciso instante en que coloca en la TV un Rusia-Alemania. Pero para resolverlas está LMDF, y si no se resuelven, al menos gastamos un rato hablando mierda. Nuestros análisis indican a pensar que más bien será lo último.
Así que empecemos por ésta sencilla pregunta: ¿Qué tanto influye la sede en el desempeño de la selección Colombia? No se rían: cuando nos toca alzar la cabeza para mirar los puestos altos de la clasificación siempre sale a relucir el jodido tema de la sede. Que si la altura de Bogotá le cae peor a los nuestros, que Medellín no tiene ventaja geográfica conocida aparte del olor paralizante del Río Medellín, que en Barranquilla hace mucho calor y que además ya no va nadie. Tanta tinta gastada con ese tema, como si por jugar en Barrancabermeja ya garantizáramos tener a Messi fundido a los 10 minutos. ¡Claro, lo importante es la sede, es que el detalle de la jerarquía de nuestros jugadores es completamente secundario! Pero sigamos: ¿La sede influye en el rendimiento del equipo? ¿Alguien se ha puesto a pensar si hay algún estadio en el que la selección se sienta más a gusto y el balón fluya por decantación natural hacia las redes contrarias? ¿Alguien ha calculado el efecto en cada estadio de variables como la Presión atmosférica, Temperatura, Humedad, pH, Porcentaje en el aire de grasa proveniente de las afueras del estadio, Porcentaje de exposición de tetas en las tribunas, y/o índice de saturación de pelaítas en Hoteles? Creo que no.
Para acabar con estas terribles dudas existenciales que nos desvelan noches enteras, nuestra Unidad de Estadística y Numerología se dedicó durante 4 días con sus noches a analizar TODOS los partidos que ha jugado la selección Colombia Mayores (tomados de aquí) en su historia, incluyendo amistosos y partidos oficiales (o sea, no valen amistosos contra clubes y comerciales de Cerveza Águila), para ver si con la información extraída se puede concluir algo concreto, detallado, simple, más o menos vago. Lo más probable es que no se concluya un carajo, pero al menos implantaremos las bases que le ahorrarán trabajo a futuras generaciones de desocupados como yo. Si con éste trabajo no nos mencionan en la entrega de los Nobel yo no sé nada de la vida, o es racismo: aguante Colombia (?). Las principales conclusiones se resumen a continuación (el estudio completo lo consigue por aquí (?)).
Primer dato: Hemos jugado hasta en la Conchinchina
(Ver tabla abajo). No sé si a alguno le sorprende el hecho que el segundo país en el mundo más visitado por la selección Colombia ha sido Estados Unidos. Ésto sólo confirma el hecho ya conocido empíricamente de escuchar al menos una vez por año por TV la frase "blablablael partido de preparación que la selección Colombia jugará esta noche en __________, Estados Unidosblablabla". La selección ha visitado ¡71! veces territorio imperialista (?) en 17 ciudades distintas, desde las conocidas Miami, Boston, Chicago, Fort Lauderdale y Nueva York hasta otras como Piscataway (¡¡¿¿Y eso dónde mierda queda??!!). De 3ro y con muchos partidos de diferencia aparece Perú, y abajo se aglutinan las restantes naciones sudamericanas (la que hemos visitado menos veces ha sido Argentina, con 12), a las que, a pesar de tenerlas mucho más cerquita, vistamos muchísimo menos que USA. Con ésto ya estamos regalando las bases de un estudio sociológico de-so-pi-lan-te de la sociedad colombiana. De nada.

Sorprende un poco el hecho que en Francia hemos jugado 9 veces (más que en México, con 7), aunque si vemos en detalle fueron 3 juegos del Mundial del 98 y 5 de la Confederaciones del 2003. En el otro extremo están países en donde hemos jugado una sóla vez en la historia, como Noruega, Suecia, Finlandia, Hungría, Hong Kong (!!), Israel (el de las eliminatorias del 90) o Egipto. ¿Países que aún no conocen en directo la magia del toque-toque? Portugal, Suiza, Canadá, Holanda, Grecia, Bosnia-Herzegovina, Dinamarca o Micronesia (???), por ejemplo, pero esperemos que con la globalización y la crisis económica mundial nos inviten más seguido a hacer de sparring en Lucerna, Twente o Sarajevo.
Ciudades en las que hemos jugado más y menos veces.
(Ver tabla abajo, por espacio no salen las ciudades con menos de 3 partidos). Ahora sí al grano con las ciudades. A nadie le extraña que Bogotá y Barranquilla (con 81 y 36 partidos cada una) sean las ciudades que más veces han acogido a la selección. Sorprende saber que la tercera no es Medellín, ni Cali... sino ¡Miami!. Bue, a la hora del té no sorprende mucho, en realidad: Miami is the house of the National Team. Luego una variopinta selección de ciudades sudamericanas y gringas, entre las que destaca Los Angeles (de hecho la selección ha jugado más veces en Los Angeles que en Medellín o Cali...).
En Colombia aparte de las mencionadas, han tenido el privilegio de ver de cerca a los dioses criollos del balón ciudades como Armenia y Pereira (4 veces), Manizales (2 veces) y Neiva, Cúcuta, Bucaramanga y Villavicencio (una vez). Asombra darse cuenta que la Federación nunca aprovechó la ventaja de poner a Messi, Ronaldo o Maradona a matarse del desespero contra El Morro y La Loca en el Eduardo Santos de Santa Marta. Qué brutos, hasta Iker Casillas se descontrola con los efectos parabólicos del morro...
Aparte (no aparecen en la tabla de arriba) nuestros gladiadores han viajado alguna vez a ciudades tan exóticas como Kingston, Suwon, Beijing, Matsumoto, Chorzow o Culiacán. Buen nombre Culiacán: mínimo 10 cánticos se pueden sacar ahí.
Ciudades en las que nos ha ido mejor y peor.
(Ver tabla abajo, por espacio no salen las ciudades con menos de 3 partidos). ¿Quién dice que en Armenia y Pereira el público es frío y no alienta? Bueno, todo el mundo (?). Pero lo que importa es que las frías estadísticas nos dicen que, o es puro cuento, o el aguante no importa (¡ah, si se supiera ésto entre los barrabravas!). Resulta que en porcentaje de puntos obtenidos (sobre 3 por victoria, y en ciudades con al menos 3 partidos jugados), la selección ha obtenido un 100% en sus juegos en Armenia y Pereira. ¡Qué importa que se le haya ganado a Canadá, Chile, Nigeria, Perú, Eslovaquia, Paraguay o Haití! Estas ciudades tienen un efecto neuro-futbolístico que las otras ciudades del mundo carecen. Lástima que no funciona para los equipos de cada ciudad respectiva, debe ser que aplica para los que llegan de paso temporal por cada ciudad, lo que explicaría las abundantes cosechas que se llevan a sus casas los visitantes del Deportes Quindío y Deportivo Pereira.

El caso es que le pedimos a los amigos cuyabros y pereiranos que inunden de mails el correo de
Luis Bedoya mostrándole este caso, no sea que para el 2014 sigamos insistiendo con otras ciudades altamente salobres. Como
Bogotá, en donde se ha conseguido un triste 47% de los puntos disputados. O a diferencia de
Barranquilla y Cali (79 y 72% de puntos conseguidos). Pero parecido a
Luque (Paraguay), ciudad en la que tenemos un impresionante 80% de efectividad en los duelos sostenidos por la selección.
Luque, la
Casarañi de la Seleccionasy. En el extremo opuesto está
Cochabamba, auténtico yacimiento de sal en el que no hemos sacado un mísero empate en nuestras visitas allá. Bolivianos putos (?). Lo que no extraña dado nuestro historial contra Brasil, es que en
Rio de Janeiro y Sao Paulo nos ha ido horrible: es más, extraña mucho que no estemos en 0%... ¿Y cómo nos ha ido en Miami? Regular, un 62%.
Ciudades en las que nuestros artilleros han perforado con más ahínco las redes contrarias
Miremos el Promedio de Goles a Favor por partido en vez de la cantidad total de goles anotados. Ahí veremos que en Panamá pasa algo que no conocemos, o nunca ha viajado por allá Rodallega. El caso es que es en Panamá donde la selección ha tenido mayor cantidad de orgasmos dentro de la cancha, con 2.33 goles por partido en el Canal. ¿Se siente la selección de local en Panamá? ¿Hay anhelo de revancha después del robo que nos hizo Roosevelt en 1903? Puede ser, aunque más probablemente se deba a que la mayor parte de estos goles vienen de 5 partidos que la selección jugó en 1938 contra México, Panamá, Costa Rica, El Salvador y Venezuela (de hecho, los primeros partidos oficiales de la selección en su historia). Yo creo que sí, pero de todos modos: Ciudad de Panamá, el Canal de la Selección. Después viene Barranquilla, Armenia (mmm), Luque (mmmm), Medellín (¿ah?) y Nueva York.

¿En dónde nos ha ido peor en goles anotados? En Ciudad de México y Londres (1 gol cada 3 partidos) y en Guayaquil le hemos hecho honor a la historia reciente de los delanteros de la selección. Sorprende el hecho que en Caracas nos ha ido mal (3 goles en 6 partidos), o sea que nuestra tan mentada superioridad sobre los venezolanos se desvanece en el aire. Y mientras en Barranquilla tenemos 2 goles por partido en Bogotá sólo hacemos 1.17 goles por match. ¡Carajo, qué hacemos jugando en ese barranco!.
Ciudades en las que nuestros arqueros y defensas salen con el * más y menos abierto y desgarrado
¿Ya habíamos hablado de Armenia y Pereira? Tambien tienen el honor de jamás haber visto como a un arquero nuestro le meten un gol. Le siguen Viña del Mar y...ajá, Barranquilla, La Casa de la Selección. En Londres, donde tenemos bajo promedio de gol a favor, tambien lo tenemos en contra, por lo que deducimos que los partidos allá son una oda al Bilardismo.
Donde nos ha ido como los freddyguarines en misa ha sido en Arica (aunque sólo hemos jugado allá los 3 partidos que tuvimos en el Mundial de Chile 62), Rio de Janeiro (nos han empacado 25 goles en 7 partidos) , Cochabamba y Santiago. Lo de Santiago tiene que ver no sólo con historia Patria (en la Copa América de 1945 nos empacó un 7-0 Uruguay y un 9-1 Argentina), sino con la reciente, pues recordemos cómo hace poco la selección de Pinto honró el recuerdo de tantas goleadas sufridas por allá.
Conclusiones
Después de los 4 días con sus noches que pasaron desvelados los muchachos de la Unidad de Estadística y Numerología, se llegó a las siguientes conclusiones:
Eso de estar desocupado es una cosa bien jodida.
Tener a la mano una PC con excel conlleva a generar una serie continua de datos a la mierda.
Necesito urgente un trabajo estable (?).
Bogotá definitivamente no tiene asidero como para seguir acogiendo a la selección. Bastante sufrimiento tienen los hinchas con Millonarios y Santa Fe como para seguir padeciendo la selección.
Aguante el Carnaval de Barranquilla (?).
De las ciudades de Sudamérica hay que evitar a toda costa viajar a Cochabamba, Arica, Santiago, Guayaquil, La Paz, o cualquiera que esté a menos de 50 Kms o dentro de Brasil. Es una labor difícil, pero al menos para el mundial del 2014 ya estamos tranquilos con las visitas por eliminatorias a Brasil. Ahora hay que comenzar la campaña de Bolivia 2022: ya mismo lanzo el grupo en Facebook con tal de no volver por allá.
Para el 2014 propongo las siguientes sedes para la selección:
- Armenia y Pereira para jugar contra Perú, Venezuela y Ecuador.
- Ciudad de Panamá para jugar contra Chile y Uruguay.
Miami o Nueva York para jugar contra Argentina. Total algún miembro del cuerpo técnico argentino tendrá prohibida la entrada a USA por antecedentes por droga. Aunque si es Maradona, será una ventaja para ellos si no va. Ah, mierda, entonces volvamos a Barranquilla.
Luque para jugar contra Bolivia. Contra Paraguay jugamos en Asunción, si igual les ganamos...
Y para los amistosos, probemos en Barrancabermeja, así vemos si los visitantes se funden de calor, y así aprovechamos que les pase lo mismo a Guarín, Viáfara y Giovanni Hernández.
(Derechos reservados del autor) (?)