¿Se ha preguntado alguna vez cual es el objeto o fin de una mascota de un campeonato de fútbol? Nosotros lo hemos muchas veces, y tenemos la duda entre éstas dos opciones:
- ¿Es acaso un símbolo icónico que funciona como una relación triádica genuina entre el psiquis colectivo de todo un país-pueblo-nación y la actividad deportiva como válvula de escape entre el Ser Nacional y el Sophos, entendiendo lo anterior como una representación diagrámica fundamental de un ícono que solivianta el orgullo nacional?
- ¿O será más bien un muñequito cacorro que se inventa la organización para sacarle plata a la gente?
Pinta más la segunda, digo, con la experiencia que tiene uno. Porque hasta el momento no hemos visto que una mascota gane la Copa, o siquiera que meta un pase gol, o que haya estado sentada en el comité de disciplina de la Copa designando a esos árbitros paraguayos que tanto les gusta tarjetear a los que juegan contra Brasil. Pero existen, esas hijas de puta (?), existen, y hay que hablar de ellas. Por lo que arrancamos ésta nueva edición del Libro de Peltre, enfocado ésta vez a la Copa América que comenzará dentro de unos días en Argentina, hablando de las mascotas de cada edición, esos bichos ridículos y pomposos que dicen tantas cosas de la inventiva de los publicistas sudamericanos.No necesariamente buenas, eh? (?).
Argentina 1987: Gardelito
Antes de la edición de 1987 las Copa América no tenían mascota oficial. Si mucho un Caimán Sánchez, o un Pony Maturana. O un Julián Camino Perro Hijueputa. No sé, en la página de la Conmebol no se ven (?). Pero para 1987 (a propósito, la primera edición en muchos años que tuvo sede fija, eso lo veremos en otro post) los organizadores decidieron crear una mascota que recordaba al cantante y símbolo argentino nacido en Francia o probablemente en Uruguay (ejem, ejem). O sea: la mascota era como Gardel pero como de 10 años de edad y con carita feliz, a diferencia del original que siempre tenía la cara que pone uno cuando le está cayendo a una pelada teniendo una media de Ron Medellín encima.
Calificación de la mascota (de 1 a 10 Monsergas): 6. Era casi perturbador ver a Gardel revivido como un niño, pintaba para película de Wes Craven.
Brasil 1989: Tico
Que el Sabiá o Jichitarumá (Turdus amaurochalinus) es una especie de ave paseriforme de la familia Turdidae, del género Turdus, es algo que sabe todo el mundo (?). Ahora, que un representante de dichos pájaros haya sido escogido como la mascota de la Copa América de Brasil 1987, es menos conocido. Y eso que la Copa del 89 está en la memoria de mucha gente por el título de Brasil después de mil años, por la delantera de Colombia con el Checho Angulo botando goles, con el último Uruguay calidoso, con Rubén Sosa, Francéscoli y Rubén Paz. Tico era bastante simpaticón, pero si notan, le hace falta un pequeño detalle: sí, ¿vió? ¡no tiene la verdeamarelha!
Calificación: 7. Lo mata el detalle de la camiseta azul Millonarios.
Chile 1991: Guaso (???????)
Los únicos Huasos que uno conocía eran los que veía uno en Condorito, cuando le gritaban a algún campesino "Huaso Bruto". Ah, y así adivinaba uno que "Huaso" significaba "Corroncho". Por eso la extrañeza de ver que el símbolo escogido por Chile para su Copa América era, aparte de Huaso, un Guaso, y difuminado. Un Guaso en sfumato (?), con peinado alla Buenas Peras y que aparte lucía una estrella blanca a modo de pene, o qué sé yo qué querían decir los chilenos con su mascota. Aparte me imagino a los organizadores de eventos matándose para diseñar un disfraz de Guaso: "Mira weón, porqué no te traís unas tijeras para ver si le hacemos el efecto a éste traje de mierda pó". Una cagada.
Calificación:¡PLOP!
Ecuador 1993: Choclito
El Choclo (o mazorca) en Ecuador ha estado íntimamente ligado al deporte de la pelota desde que el conquistador Tupac Yupanqui fundó la ciudad de Tomebamba. Naaah, mentiras, es que ésto de la mazorca y el fútbol es una huevada (?). La particularidad de Choclito (la puta que el nombre se pasa de marica) es que es como los arqueros de Boca: no tiene manos. No sé si en Ecuador la mazorca (bueh, el choclo) es símbolo nacional, pero para éste evento da toda la impresión que los organizadores se acordaron 3 días antes de la presentación: "¡¡¡Mierda, se nos olvidó la mascota del torneo!!!".
Calificación: Perdió el año.
Uruguay 1995: Torito
País ganadero y estanciero por antonomasia, los uruguayos escogieron a un Toro como símbolo para su torneo de 1995. Porqué no escogieron más bien una vaca se cae de maduro: imagínate un Vaquita aguantando el balón con sus tetas lecheras. Sea como sea, ésta mascota muestra algo de elegancia: no tiene la sonrisa pendeja de todas las otras mascotas; no demuestra tibieza ni mariconería (?) en el juego, tiene atitú. Además no usa guayos, sino guayopezuña, una reminiscencia de tantos defensas guadañadores que ha dado Uruguay al mundo. No la pifiaron, los charrúas, con su mascota.
Calificación: 8. Aunque hubiera sido más bacano que de mascota hubieran puesto 3 manes cagándose a patadas y la llamaran Tanganita.
Bolivia 1997: Tatú
Si a uno no le explican que esa rata peluda verde que maneja el balón con suficiencia es un armadillo, queda uno en las nubes. Lo termina de confundir a uno el nombre de Tatú, que de una lo transporta a una isla perdida en el oceáno y a un enanito gritando con voz nasal "El avióoon, el avióooon". Nada de eso lo asocia uno con Bolivia, sobre todo el detalle ese de la isla (?), pero leyendo se entera uno que a los armadillos se les llama así en el Altiplano, y que por eso les va como les va (?).
Calificación: 7. Original sí fué, pero qué vaina tan fea.
Paraguay 1999: Taguá
Y dále con el uso de la fauna local para promocionar un evento. Pero éste muñequito no sé que mierda será (?), pero es simpático. Es un animal abundante en el Chaco paraguayo, que se la pasa tomando tereré (yerba mate). La mascota, no el animal. Al muñequito le queda grande el balón, como al Tacuara Cardozo. Más autóctono hubiera sido llamarlo Isidro, Virgilio, Catalino o Celso, pero bueh.
Calificación: 8.
Colombia 2001: Ameriko (????)
Convengamos en que es meritorio dejar de lado la idea de la fauna o flora local para el diseño de la mascota. Ahora, establecido ese punto, la idea es una cagada chorreante de principio a fin: un bicho extraterrestre (???) de color azul venido del planeta Ko (!!!!!!!!!), que - transcribo el mensaje oficial de la organización -: "...es un extraterrestre turquesa con inmensos ojos azules y pelo parado. Tiene dos brazos y dos piernas diseñadas para correr, saltar y girar en ángulos rectos, tan rápido como se lo permita el aire (??). Siempre anda con un balón, un Biosat, un satélite vivo que pertenece a su anatomía, como un órgano externo que utiliza para sentir (Ah, bueeeee...). Viajó millones de kilómetros para llegar a Colombia a participar en la Copa América...". Salvo el detalle meritorio de que viajó millones de kilómetros para jugar en Colombia (bien ahí el compromiso con la selección (?)), todo el argumento se zampó en una ridiculez que genera más bien pena ajena. Tanto que la mascota no se dejó ver en todo el torneo. De pronto tuvo que devolverse al planeta Ko a atender una diligencia del DAS. O tal vez a visitar a una prima enferma en Pandora.
Calificación: 4. La melánge tercermundista de un Ziggy Stardust-futbolista-Avatar-criollo lo hace a uno preferir que los del Comité Organizador se hubieran acordado 3 días antes de la presentación: "¡¡¡Mierda, se nos olvidó la mascota del torneo!!!", y escogieran a Mazorquita.
Perú 2004: Chasqui
Todo un homenaje a Alejandro Toledo (?), el Chasqui (así se le llamaban a los mensajeros del Imperio Inca) también pasa la prueba. Además el detalle de la conjunción entre la correa de su bolso y la banda de la grossísima camiseta de la selección peruana, le da una originalidad que no cansa. Aunque la cara de "Señorita Laura, yo no soy el de ese video, es un montaaaje" le restaría puntaje, pero qué carajo, no seamos puristas (?).
Calificación: 8.
Venezuela 2007: Guaky
Una guacamaya gordita que juega fútbol. Mal ahí la Federación Venezolana, que no le monitoreó el estado físico previo a Guaky. Pero no importa, su entusiasmo indeclinable (?) es de admirar. Nah, que vá. Se durmió ahí Chávez, hubiera puesto un toque revolucionario a la mascota, pero el Presidente no es afín al fútbol, deporte propio de países imperialistas, a diferencia del béisbol (??).
Calificación: 5.
Argentina 2011: Suri
Y no podía quedarse atrás Argentina con su mascota: un Ñandú. La verdad no he podido entender la relación del fútbol con los hábitat locales. ¿Alguna vez a alguien se le ocurrirá inventar una mascota que no tenga que ver con un animal o planta del país? Eh, sí, Amériko (?). No sé, pero mataría por ver que a un publicista brillante se le ocurra algo diferente a googlear el nombre del país + fauna típica y hundir en "Voy a tener suerte".
Hagamos la prueba, a ver si le atinamos a la mascota de Brasil 2015...
















