viernes, abril 06, 2012

Postales de un Pasado no necesariamente mejor I: Cúcuta Deportivo 1982


Se ha hecho costumbre en el grupo de FB de LMDF (grupo que cada día tiene un crecimiento arrollador de un nuevo miembro por mes) de compartir fotos del pasado futbolístico, debatir, preguntar, recordar y hacerse pajas mentales a través de trivias desde muy fáciles ("...¿quién es éste de la foto? Pistas: le decían Pelusa, era el 10 de Argentina y le metió un gol con la mano a Inglaterra en un Mundial...") a unas que no se las sabe ni el que sale en la foto ("...ésta es fácil, era el suplente del lateral derecho de Sportivo Luqueño de 1977..."). Costumbre que institucionalizaremos (?) en el blog de vez en vez, con fotos bacanas pero (ojalá) no muy obvias/conocidas, y tratando de NO limitarnos a poner la foto sino a añadirle algún sabor a modo de trivia y/o metiéndole carnita. Y empezamos hoy con...

El Cúcuta Deportivo Modelo 1981. En esos lejanos tiempos, el Cúcuta era un conocido habitante del sótano de la tabla (a diferencia de hoy, en que también), pero éste año en particular quedaron, digamos, en el cuarto de servicio. En el Apertura (recordad que en aquellos prehistóricos tiempos había dos torneos pero un solo campeón por año) quedó de séptimo entre 14; en el Finalización quedó de quinto en su grupo de 7. Campaña flojonga, pero para lo que acostumbraban Los Motilones en esos años a sus seguidores, imaginamos que hicieron carnaval en la frontera. Y no hablemos más, que aquí viene la foto del equipo...


Cúcuta Deportivo 1981 (Foto tomada de aquí)

...con la gran particularidad - a la derecha - del acompañamiento de los niños disfrazados de indios Motilones (!!!), argucia publicitaria que parece apropiada más de la Junta de Padres de Familia de algún colegio de primaria cucuteño que de un equipo de fútbol. Pero que resulta hasta simpática: hoy en día es más factible que salgan unas indias motilonas cubiertas sólo con taparrabo y bailando reggaetón, así que mejor aplaudamos esos días de inocencia pueril que ya no volverán (?).

El equipo en la foto, está así: Arriba, Ramón "Tomate" Gómez, James Moreno, Diego Bonilla, Valentín Vargas, Sergio Rodolfo Santín y Antonio "El Gringo" Palacios. Abajo, Carlos Miguel "El Chiche" Dizz, Carlos Emilio Rendón, Bernardo "El Beny" Aristizábal, Ricardo Tito Viera y (de pie) Arnoldo "El Guajiro" Iguarán (sentarse hasta que Álvaro Ur*be le meta los cachos a la mujer con Pied*d Córd*b*). Destaquemos a algunos:

Ramón "Tomate" Gómez: de los pocos futbolistas cucuteños que hubo por esos días. Jugó (que sepamos) sólo en el Cúcuta y en el Deportivo Táchira. 

Sergio Rodolfo "El Bocha" Santín: De los mejores jugadores que han pasado por éstas tierras. El uruguayo llegó para Cúcuta en 1980 procedente del Danubio, y de ahí pasó por Nacional (el de acá), Peñarol (el de allá, ¿cual otro hay?), Santos (el de Brasil), América (el de acá), y terminó su carrera en el Once Caldas/Cristal Caldas/Once Phillips, o como sea que se haya llamado, en 1992. También fue mundialista con Uruguay en 1986. Lo único que se le puede reprochar es haber dejado que por ésta tierras venga el hijo a jugar, aunque los hinchas de los demás equipos se lo agradecemos.

Antonio "El Gringo" Palacios: Famoso por no tener ese dilema moral de "si me le tiro así al delantero le quito el balón, pero capaz que lo lesiono feo": El Gringo se iba por la segunda opción. Un defensa de los de antes: recio, firme y sin lujos, que cuando se veía muy desbordado aplicaba la táctica intimidatoria de partirle la tibia al rival. Que lo diga el gran Willington Ortiz, que tuvo que pasar 8 meses fuera de las canchas por causa del popular "Gringo", miembro honorario del Directorio de Ortopedistas Colombianos. Que me vengan a hablar de futbolistas violentos hoy: "El Gringo" Palacios agarraba a ese tal Pepe y te lo hacía llorar.

Carlos Miguel "El Chiche" Dizz: uruguayo, volante de ataque muy inteligente. Jugó en Millonarios, Once Caldas y (creo) Junior. 

Bernardo "Beny" Aristizábal: un histórico que ya era viejo cuando se inventó el fútbol (?). Delantero de esos que no se sacaba un cono en el entrenamiento, pero que cuando la tenía para hacer el gol, allá te la embocaba. Salió del DIM, la traidoreó (?) yéndose al Nacional, jugó después en Tolima y Cúcuta, volvió al DIM a mediados de los 80 y se retiró como de 52 años.

Arnoldo "El Guajiro" Iguarán: ¿En serio es necesario hablar de la carrera de éste prócer del fútbol sudamericano? Sólo aprovechemos la coyuntura de ésta foto para recordar la curiosidad que el Cúcuta, a pesar de la pena que daba por esos años, fué el equipo que le dió oportunidad para foguearse en el profesionalismo a Arnoldo Iguarán, a Albeiro Usuriaga (había jugado un par de partidos con la suplencia de América nada más) y a Faustino Asprilla. Del Cúcuta salió a Missshonarios y su historia es conocida...

sábado, marzo 31, 2012

Breve pero atrevido análisis + categorización de los jugadores colombianos que han estado en Argentina

Hace poco tuvimos la oportunidad de leer un concienzudo estudio de 1,231 páginas, realizado por el prestigioso entomólogo noruego Hälvär-Töre Fjörgärjd Mosquera. En él, se afirma que los futbolistas colombianos se pueden dividir en dos categorías:
  1. Los que juegan, jugaron, o pintan para jugar en Argentina.
  2. Los que no.
Ahora, los que caen dentro del inciso "1", se ven, verán o se vieron expuestos a los siguientes factores desestabilizadores.

Los Factores desestabilizadores: esos factores que son tan desestabilizadores.

a) El Miedo escénico: Imagínate tú cada semana yendo a ganarte la vida en canchas de Cúcuta, Tunja o Cartagena, en donde la única exposición que tendrás será la dermis de tus rodillas peladas. Jugarás generalmente ante 3,000 tibios aficionados cuya mayor muestra de agresividad será hacer sonar esporádicamente unas chicharras emparentadas con cornetas. Si juegas bien, te ganarás algo de fama y te mencionará esa trituradora de carreras largas y exitosas, Not*c*as Carac*l. La vieja más hot e in que conocerás será Liliana Salazar, cuando te pida tus impresiones del partido en cancha. Y de repente, pegas el paso a jugar en Argentina, y te toca ir a la Bombonera, al Cilindro, al Nuevo Gasómetro (y no menciono el Monumental porque me salió #!ERROR!). Sales a la cancha y te recibe un coro de mínimo 30,000 cavernarios babeantes sin camisa, cantando al unísono que eres un negro de mierda y que te van a meter muchos objetos por el culo sin tu consentimiento explícito (?). Ahí, en ese momento, hay una altísima probabilidad que las huevas se te atraganten en el esófago, y el culo te haga así: fiu, fiu, fiu, fiu, fiuuuuuuu. 

2. Nostalgia de la casita. Llegas a Argentina y al primer mes te maravillas de cómo pudiste vivir tu vida anterior sin conocer bifes de chorizo, chinchulines, empanadas, raviolis, alfajores, vinos. A los 2 meses ya se te perdió la emoción por la carne y el sabor a orégano y aceite de oliva. A los 3 tu lengua está pelada del aceite de oliva y comienzas a extrañar placeres antes ignorados, como acompañar el almuerzo con Frutiño de mora de sobremesa, o comer frijol en sopa. A los 4 eres capaz de matar a alguien con tal de conseguir una gallina sudada o un tamal. A los 5 matas hasta por un arroz blanco con huevo. A los 6 estás devolviéndote para convertirte en el flamante nuevo refuerzo del Millonarios.

3. El ambiente de bohemia permanente (?) en Argentina: aquí en Colombia también se rumbea hasta por unas elecciones perdidas, seamos buenos entre nosotros (?). Pero en Argentina es peor, porque allá la gente está cenando a las 12 de la noche (!!!), y de ahí se sale a rumbear hasta las 6 o 7 de la mañana. Así no aguanta ni Robocop.Y supón que lo anterior te la suda (porque eres un tipo responsable). Tú tranquilo de la vida, pero pegas una o dos actuaciones buenas, y enseguida te cae la prensa y te entrevistan en Estudio Fútbol y te llaman de Líbero y te presentas en Indirecto y te meten chismes que sales con Luciana Rubinska y te llama otra vez Fabbri y suenas para Boca y te peleas con Caruso y te llama Marc*lo Tinelli para que participes en uno de sus programas de pacotilla y participas y te meten chisme que fuiste a una fiesta del Bambino Veira y te quedaste en su casa y te sacan infografía especializada de antes y después en Paso a Paso...

Y ahí sí que te jodiste.

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Ahora, convengamos una cosa: a tí, a mí, al amigo tuyo, a tu hermano, a tu primo nos puede afectar lo que mencionamos arriba. A cualquiera. Y a veces se nos olvida que el futbolista, por si no se habían dado cuenta, es humano. Se necesita entonces no sólo una gran calidad como futbolista sino una mente de fierro (?) para poder hacer una carrera larga y respetada en un fútbol como el argentino. Bueh, al menos el de cinco años para atrás: hoy mandamos a Rafa Castillo y es capaz de complicar la defensa de Estudiantes.


El desglose (?) de los factores de arriba nos lleva a preguntarnos: ¿hubo algunos compatriotas que superaron la presencia de éstos factores, y supieron triunfar en el fútbol argentino? ¿Será?

1. Los futbolistas colombianos que triunfaron en Argentina, pese a los Factores desestabilizadores 

Clarinés que sí los hubo, y hasta me animo a darte una selección ideal (con un audaz y atrevido 3-3-4):


Oscar Córdoba (peleando muuuy cerca con el grandísimo Farid Camilo Mondragón Alí)
Gerardo Bedoya, Iván Ramiro Córdoba (Amaranto Perea), Jorge Bermúdez (Mario Yepes)
Chicho Serna (Fabián Vargas), Giovanni Hernández, James Rodriguez
Jairo Castillo, Radamel Falcao García (Juan Pablo Ángel), Jorge Cruz Cruz, El Palomo Usuruaga

Ésta selección ideal puede verse engrosada, dependiendo de la performance (?) de créditos actuales que empezaron muy bien pero se han desinflado, como Friovanni Moreno, Testófilo Gutiérrez o NoMarco Pérez (que aún tiene el crédito abierto por el papelazo que hizo en un horrible Gimnasia y Esgrima), o que están en un equipo de mierda, como Carlos Carbonero. Total, vemos que a duras penas se saca un equipo ideal de los colombianos en Argentina; pero se saca. Equipo del cual hay de todo: tipos muy calidosos como Iván Ramiro Córdoba o El Palomo Usuriaga, junto con limitados  para el fútbol pero unos abanderados de la vida (?) como el Patrón Bermúdez o Jorge Cruz. Son tipos que no parecen el colombiano promedio, que o se caga, o se acomoda, o se va de farra a la primera oportunidad, sino que aprovechan sus virtudes y se sobreponen a los factores enumerados arriba. Son jugadores que en algún momento de sus vidas, se convirtieron en tipos de clase internacional.

 Adivinar cuál es el colombiano Jorge Cruz en ésta foto del Huracán 1992.

Ahora, se cae de maduro que se impone una lista con los que fueron a jugar allá con todas las condiciones para triunfar, pero les fué como reggateonero en el Monsters of Rock:

2. Los futbolistas colombianos que no pudieron triunfar en Argentina, por causa probablemente de los Factores desestabilizadores

Ahora viene el segundo caso: los jugadores colombianos que, con madera para triunfar en Argentina, no lo hicieron por una serie de factores que incluyen los que hablamos arriba. Aquí no alcanzamos a formar un equipo ideal o su equivalente, por lo que sí podemos explayarnos un poco en algunos casos puntuales.

Alejandro Botero (Arquero): se hizo conocido por el fuerte contraste entre su cara de ejecutivo joven y la de los pelaos pletóricos de acné y malnutrición en una selección juvenil de Colombia de finales de los 90. Botero pintaba bastante, jijiji (?), pero estancó su carrera siendo un inquilino constante de los bancos de Argentinos Juniors, Independiente y San Martín de San Juan. Hoy tiene supuestamente 31 años (eso dice él, pero cuando jugaba en la juvenil tenía cara de treintañero).

Iván Vélez (defensa): Figurón en América y Once Caldas, Combinación Atómica pegó el salto lógico que le incitaba su carrera, yéndose al prestigioso Independiente de Avellaneda. Lástima que cayó en uno de los más grises momentos deportivos e institucionales de los Diablos Rojos, en donde podías traer a Zidane en su esplendor y terminaba banqueado por orden de Mohamed o Ramón Díaz (!!!).

Arley Betancourt (volante golpeador (?)): saltó a la fama por dejar libre su ímpetu juvenil contra un árbitro en plenos Panamericanos de 1995, en Mar de Plata. Fué a Lanús con muchas expectativas, las cuales, adivinen ustedes, no se cumplieron.

J.J. Tréllez (delantero): El gran J.J. se fué en el pico máximo de su carrera a Boca Juniors, en la época en que era aún un club popular en el que la mayoría de sus hinchas tenían que morder con cuidado para no joderse una encía pelada, y no éste fenómeno cool del que se precia de ser hincha hasta Paris Hilton. Al J.J. le fué horriblemente mal en su experiencia argentina, y extraña bastante que así haya sido porque estaba lleno de condiciones: gol, rapidez, frialdad y potencia. Tan mal le fué que le preguntas a un hincha ochentonoventoso de Boca de los bluffs históricos del club, y antes de los 15 segundos ya te está mencionando a la Turbina.


Otros jugadores que tuvieron con qué pero a los que les faltó verle la cara a Dios (?): Mayer Candelo (en Vélez debutó contra Boca con unos 15 minutos maravillosos de fútbol: los primeros 15 del partido. Desde ahí se desinfló completamente), Mao Molina (San Lorenzo), Wilmar Cabrera (Independiente), Julián Téllez (Vélez, las lesiones le cagaron la carrera), Martín Arzuaga (Rosario Central, los asados le cagaron la carrera (?)), Anthony De Ávila (Unión de Santa Fé, la luchó y no le fué mal, pero tenía con qué haberle ido mejor, pasa que la época), John Edison Castaño (la promesa más desperdiciada del fútbol colombiano, fué a mamar gallo en Racing en 1989, cuando ya estaba de bajón), Vladimir Marín (Independiente), Jersson González (River), Totono Grisales (Colón), Jairo Patiño (en Ñuls un monstruo del fútbol, en River y Banfield un monstruo de la cara (?)), Brahman Sinisterra (Almagro), Rubiel Quintana (Belgrano), Freddy Guarín (Uoca)

Y ahora, la última categoría es para aquellos que no tenían con qué haber triunfado no siquiera en la C paraguaya, pero que por esos milagros de la vida le pueden decir a sus nietos "Aquí donde me vé, mijo, yo marqué a Verón y a Riquelme...". Aquellos a los que los factores de arriba no incide en su destino tanto como su tronquitud.

3. Los muertos que tuvieron un excelente Representante

Argentina, perdónanos por Arley Dinas, Pepe Moreno, Pepe Portocarrero, Néstor Salazar, Francisco Cassiani, César Fawcett, Francisco Foronda, Manuel Galarcio, Leonardo Fabio Moreno, Nelson Rivas, Breitner Bonilla, Javier Arizala, Carlos Còrdoba, Juan Carlos Toja, Mauricio Casierra, Breiner Bonilla. Robinson Zapata, Jair Benítez, Alex Viveros, Francisco Córdoba...

...y contando...

martes, marzo 27, 2012

Una gratísima sorpresa: Juan Román Riquelme de visita por los pueblos de Colombia

Ésta profesión que tengo me ha dado la oportunidad de hacer muchas cosas lindas en la vida: caminar bajo un sol inclemente todo el día por el monte hasta caerme muerto; comer atún y salchichas enlatadas por una semana seguida; meterse en quebradas y riachuelos llenos de chamizas y matorrales que te cortan la piel; convivir con colegas femeninas cuya belleza se remite exclusivamente a la parte espiritual... en fin: tantas cosas bellas que compensan el hecho de tener a tan temprana mi juventud extraviada (?). Pero nada de eso se compara con la sorpresa que recibí en éstos días, cuando, esperando el vuelo de regreso en avioneta a Medellín desde un pueblo del Bajo Cauca antioqueño, me encontré nada más y nada menos que a Juan Román Riquelme.


Román fuera de las canchas derrocha alegría. Al fondo se aprecia la torre de control y el Hangar 18.

Así es: el mismísimo Juan Román Riquelme se escapó por unos días de la asfixiante concentración de Uooooocaaaaaaaaaaaa Shuuuuuuuuuniooooooooooooorsssssssss, para viajar a Colombia de incógnito. Un gusto que no se le puede reprochar a un profesional como él: ¡qué mejor que dejar Buenos Aires por unos días para ir a cagarse de calor y mosquitos en un pueblito perdido de Colombia! Al verlo me extrañó sobremanera que ninguno de los pasajeros se atrevió a acercarse a rodear al ídolo, (hasta se hicieron los que no lo reconocían), debe ser la timidez local (?). Pero pasado el momento de sorpresa yo sí me animé: tímido me acerqué y lo saludé, como normalmente lo hacen los aficionados colombianos cuando ven un jugador rioplatense: "Ehhh, qué hacés, Román, ídolo, sosss grande, sos un monssstrooooo....". Román me contestó con su habitual tono eufórico: "Para uno como jugador es muy importante el reconocimiento de la gente. El cariño del público. Pero por ahí algunos ya están diciendo que Riquelme no saluda a la gente. Que Riquelme es un amargo, un frío... Qué sé yo, no le pongo atención a eso, Riquelme es felí. Si Riquelme es felí, Boca es felí, el técnico ese que me puso a correr solo como un boludo es felí, y todos felices. Riquelme no tiene que darle explicaciones a nadie: si Riquelme viene a agarrar un poco de calor en un pueblo de Antioquía, (dijo, ya fastidiado) eso no los debe afectar a ustedes los periodistas, para nada. Yo ya hablé con el técnico y con lo´ compañero´ y todo está claro. Con nadie más tengo que aclarar nada". En ese momento anunciaron la salida del vuelo, por lo que, lamentablemente, no alcancé a preguntarle por su pronóstico para el clásico antioqueño del siguiente domingo, ese del 25 de Marzo que ganamos a punta de huevas y garra.


Ya en Medellín, Román se alejó, con paso cansino y ganador, a agarrar un taxi. Yo me quedé con las ganas de conversar más con el ídolo, pero a su vez me quedó la sensación de maravilla de haberme encontrado a tremendo crack en tan lejanas tierras. La próxima vez que lo vea le pido el favor que él, que sabe tanto de éstas cosas, colabore con unos muchachos que estaban de Tour por Sudamérica, pero que se quedaron sin gasolina desde hace mes y medio.

"Me pone muy contento llegar a Medellín"

jueves, marzo 15, 2012

Siete uniformes feos del fútbol latinoamericano, sí, siete

¿Es usted de esos puristas que se queja porque al uniforme de su equipo éste año se le nota un leve sfumato que - según usted - traiciona la tradición del club? ¿Se siente ofendido con los dirigentes que aprobaron una línea blanca de 3 mm en el cosido de la camiseta? ¿Está convocando una marcha de protesta por Facebook porque cree que el logo de "SUPERTIENDAS LA MILAGROSA" le quita vistosidad al uniforme de su amado club? ¿Le queda difícil combinar su ropa diaria para homenajear a su equipo amado? No joda más: más bien léase éste compilado de los 7 clubes con uniformes más feos en el fútbol hispanoamericano, para que se consuele pensando en lo afortunado que es usted, en comparación a aquellos que tienen que hacerle fuerza a una camiseta con efectos cromáticos dignos de la peor pesadilla surgida de un decorador de interiores de 1976.

Nota: nos arriesgamos a meternos en un terreno desconocido, extraño, intricado. El terreno de la moda (?). No nos dá miedo, no es puto el que habla de ropa, sino el que se asusta hablando de ropa (?).

Nota 2:  Vamos a hablar de uniformes feos, no de algún diseño puntual feo que tuvo un club en un año en particular.


Nota 3: TTMM (Todos modistos)

7. Pumas de la UNAM


Aquí la escogencia no pasa por la combinación cromática, sino por la omnipresencia de ese soso y caduco - además de ciego y mueco - felino, que SIEMPRE ¿luce? la camiseta del equipo de la UNAM. Viejo, parece la máscara de un luchador de Lucha Libre ("¡¡¡Con usteeedessss, Ellllll Puuuuuuuuuuuuumaaaaaaaa de Tamaulipaaaaaassssssssss!!!), y eso reafirma la certeza que el diseño se remonta a los días en que andar por el mundo con patillas pobladas no era patrimonio exclusivo de los dueños de camiones de carga. La idea de la-máscara-de-gato viene de un ¡entrenador de fútbol americano mexicano! (o sea, un mexicano oficiando (?) como DT de un equipo practicante de ese incomprensible deporte yanqui), que tomó a ese animal como el símbolo de los equipos deportivos de la UNAM. Mucha enjundia y todo, pero, o modernizan al gato para que su boletez sea al menos acorde a éstos tiempos (?), o hacen como el América de Cali, que se limitó a dejar a su respectivo ser de inframundo dentro del escudo, o le venden el logo al Sindicato de Fabricantes de Cascos de Motocicleta, al que le queda ni mandado a diseñar.

6. Sports Boys del Callao



Imagínate tú salir a la calle de rosado, ir de compras, todo de rosado, ir a un centro comercial luciendo tu rosado, llenarte de rosado. Comprar una camiseta toda rosada, sentir que la vida es toda de rosado, tu corazón desborda rosa y te sientes rosado. No, ésto no lo tomamos de un blog de quinceañera, sino que resume lo que debe sentir todos los días un hincha del Sport Boys del Callao, uno de los clubes más representativos del Perú y de fuerte raigambre en ese puerto infecto (?) cercano a Lima. Tiene uno que tener los huevos bien puestos para ser hincha del rosado, y ésto que acabo de escribir es una paradoja más compleja que la de Banach - Tarski (?): la mera existencia de la camiseta ya se presta a la mamadera de gallo y montada de los rivales. Mejor dicho: no me imagino un club que sea tanto caldo de cultivo para cánticos hirientes que el Sport Boys, y además, si vemos que la Barra Brava del Boys se llama Juventud Rosada todo se va al carajo, al puro, explícito e invencible carajo. Ah, buscamos por todos lados el porqué putas (?) escogieron ese color para el uniforme del equipo fundado en 1927, y no encontramos nada. Un amigo peruano me dijo que (en serio) el color fue una alusión a los abundantes lupanares y casas de lenocinio (?) que abundaban en el puerto.

5. Emelec



Emelec conserva desde tiempos inmemoriales la tradición de sacar cada año un uniforme más apagado que el anterior. ¿No creen? Los reto a acordarse de algún diseño bonito del Emelec, uno que les haya dado ganas de comprarse la camiseta. Y no lo hay. Tal vez porque la combinación Azul Apagado/Gris grisón nunca cuaja. Y menos en un equipo cuya mística se pierde en sus delanteros grandotes, lentos y aparatosos. Parece que en Ecuador los delanteros rápidos y hábiles se van a la Liga o a Barcelona...

4. Envigado


No sé si es porque en Colombia el colorante naranja lo derivan del zapote (a diferencia de Países Bajos, que lo deben derivar de algún híbrido entre Tulipán y Cannabis), pero lo cierto es que los uniformes de Envigado siempre han sido ho-rri-bles. Ni combinándolo con verde (que con el naranja queda ni pintado (PLOP!) para un bus urbano), ni neutralizándolo con el blanco, Envigado ha podido cuajar en el zeigeist (?) con su uniforme. Jamás veremos, por ejemplo, en el Amsterdam Arena, a rubicundas y sensuales holandesas en topless revoleando una camiseta que diga "Arroz Caribe".

3. Pereira


Hasta hace poco los pereiranos tenían fama de ser lobos y boletas (las pereiranas tenían otra fama, pero no vamos a entrar en discusiones bizantinas tratando estereotipos odiosos (?)).  Hay muchísimos estudios sociológicos y de comportamiento urbano que no se han hecho referentes al tema, pero de una vez les ahorro la plata: todo tiene que ver con el uniforme del Pereira. Es que imagínate crecer con tus padres, tu hermano Rubén Darío, tu amigo del barrio John Jairo y tu prima Luz Dary, todos incitándote a hacerle fuerza a esa iridiscente, escandalosa, llamativa, cacofónica y disonante combinación cromática amarillo-rojiza: si cuando grande no te da por usar zapatos de charol sin medias o comprar una Humvee mientras escuchas a Darío Gómez a full volumen, es porque estás predestinado a ser modelo en Milán (?). El Deportivo Pereira es, a pesar de todo, uno de esos equipos queribles, que nunca caen mal y al que uno les desea que no desciendan, pero que siempre lo contrarían a uno. Si cambiasen de uniforme (al menos métanle un color negro para que mate el aurirojo) te aseguro que hay mentalidad de winner añadida.

2. Platense



Que alcen la mano los que les gustaría hacerle fuerza a un club cuya combinación de colores no es cromática sino coprológica. ¿Alguno? Alguien?... No más preguntas, su señoría...
1. Arsenal de Sarandí



Ser un clubcito con menos seguidores que José Galat, pero con repentinos éxitos recientes amparados bajo la sombra omnímoda del Capo di tutti Capi, no genera mucho entusiasmo en los hinchas neutrales. Y menos ayuda que dicho club agarre dos colores chillones, los junte en una camiseta, y los distribuya además de la manera más atravesada posible. Ese es el Arsenal: un club de mierda con más directivos que hinchas, y menos hinchas que penales en contra desde que subió a primera. Y una camiseta horrible, marco adecuado para aborrecerlo hasta desearle un pronto descenso a la D.


lunes, marzo 12, 2012

Un remedio para sanar las heridas

La política que mantiene éste blog y que predica el Politburó, ha sido siempre la de mantener un ambiente de moderación, respeto y sensatez. Siempre, menos cuando me hacen sublevar esos vándalos de mierda (?). No hablo de todos, por supuesto: tengo amigos de Nacional, hinchas muy hinchas, que joden y maman gallo cuando nos va mal, pero que siempre conservan la mesura y el respeto. A esos dos o tres (?) les tengo cariño, como Román (?), y les deseo fervientemente que les vaya muy bien. En la vida, no en el fútbol, perdón.

Así que anoche me acosté con la adrenalina a full, con una seudo-arritmia y con el corazón reseteado de tanta pujadera y tantas sensaciones y tanto cambio de emociones y tanto parto y tanto que putié a los mercenarios y tanto que salté y tanto que sufrí con cada balón que pasaba mitad de cancha y tanto que me ahogué y tanto que grité. Pero hoy me levanté con una sana alegría, matizada de orgullo, pero con un sentido de la moderación que me llevó a querer abrazar a todo el mundo, incluído perdedores (?). Me acordé de mis amigos de Nacional, ustedes saben quiénes son, a los que les duele la derrota pero la reconocen con hidalguía, y para ellos va mi abrazo sincero. Y mi reconocimiento: no nos hemos salvado de nada, no hemos ganado nada.

Igual, no pude dejar de acordarme de esos huevones de Sur que fueron ayer al estadio vestidos con sábanas alla "fantasmas de la B", algo que ya se había visto antes, sí, antes. Me dieron sincero pesar: ¿cómo estarán hoy? ¿Dónde quedó todo el tiempo gastado en robarle el juego de sábanas a la mamá, en coserle las letras, en recortarle los ojitos? ¿Cómo harán para encarar en el colegio, en la universidad, en el trabajo, a sus compañeritos a los que estuvieron bataneando toda la semana? ¿Con qué sensaciones se acostarán hoy? Hay que pensar en ellos, también. La juventud requiere redimirse, no se debe uno concentrar en recalcar sus errores sino en sanar las heridas. A esos que fueron con el cartel con la B en negrita y vestidos de Gasparín, les sugerimos el siguiente anuncio comercial:



Atentamente: La Monxerga del Fútbol (?)

miércoles, febrero 29, 2012

Amalgama de noticias flash, comentadas con el estilo candente de LMDF

Hay un montón de noticias que genera éste maravilloso y variopinto (?) mundo del fútbol, las cuales en su mayoría no merecen un post per se. A menos que queramos meter mono, je, aquí nunca hacemos eso. Éste... más bien avancemos, arranca, arranca, Yaneth... 

La Furia Celeste


La Noticia: La Real de Toda Su Majestad del Rey Ungido por Dios don Juan Carlos Federación Española de Fútbol ya divulgó oficialmente cómo será el nuevo equipamiento (?) suplente para la Euro 2012. Tal como en la foto de arriba lucen el roto y el sobrevalorado, el uniforme suplente de España tiene un diseño más afín a lo que se compra al por mayor en El Hueco de Medellín que lo que viene producto de las mentes más prestigiosas en diseño deportivo. O fué que lo mandaron a lavar y se les destiñó. No sé: no me cuadra el uniforme (y me imagino que Angel María Villar lee ésto y se mecha los pelos de la preocupación). Pareciera como si en Adidas se les hubieran mezclado en el photoshop el diseño de la de Perú y la de Uruguay (hablando de todo, sería muy curioso ver a una selección peruguaya: puro man chiquito repartiendo pata, jijiji, eh... perdón...).

El comentario del Politburó: no sé si arriba quedó claro que no nos gustó la camiseta un carajo.

Otra vez los uruguayos con su racismo (?)
 

"Vení a desshirme negro de mierda, bo´"

La Noticia: Me acuerdo de un amigo que me contó que fué en el 96 al aeropuerto de Barranquilla, para esperar el flamante nuevo refuerzo que anunció el Junior: un delantero uruguayo del Nacional de Montevideo, llamado Wilson Nuñez. Por esos días aún era costumbre que los futbolistas extranjeros que contrataban los clubes de acá llegaran con las rótulas completas y con una carrera por delante, así que la llegada del uruguayo generó expectativa en la tierra de la Kola Román. Me contó mi amigo esa vez que se coló en medio de los periodistas y "marica, yo esperaba que se bajara del avión el mono pelilargo de siempre, yaa. De repente se baja cipote de negro y cuando lo veo empieza a hablar "Yyyy, siiii, sho vengo con muchas expectativas, ashá me decían que el fútbol colombiano es de primer nivel" y no sabía qué pasaba, marica, yaaa". No tiene ni mierda que ver la historia (?), pero me acordé. Porque el arquero Jorge Rodríguez (ver foto de arriba) denunció que en un partido de su equipo, Progreso, contra Central Español, el público le arrojó bananos (!!!), supuestamente para decirle negrodemierdavetealÁfrica. Una vergüenza.

El comentario del Politburó: Nos parece sinceramente que todo éste asunto está mal enfocado, y lo vamos a sustentar con éstos argumentos:

1) Es muy improbable que en un país como Uruguay, donde un equipo con menos de tres jugadores negros es acusado de argentinófilo, quieran establecer un punto por el tema de la raza.
2) Por la apariencia de Jorge Rodríguez, es más que probable que los bananos se los hayan tirado no por racismo sino con el fin de hacerle caer en cuenta bajamente de su apariencia simiesca (?).
3) Es muy fácil de identificar al tipo que le arrojó bananos a Rodríguez, considerando que en Uruguay cualquier partido de cualquier divisíón que no tenga ni a Nacional ni a Peñarol convoca a no más de 100 personas, entre asistentes, periodistas, familiares de los jugadores y policías.
4) Y por último, lo que hay que hacer no es castigar la bruto que le arrojó bananos, sino felicitarlo. ¡Quién putas se anima a montársela así a un tipo como Rodríguez, con más pinta de boxeador panameño de peso welter que de futbolista, sabiendo que (ver punto "3") con sólo voltear la cara a la tribuna ya estás identificado! Un valiente el tipo: en una cancha promedio del fútbol uruguayo a Rodríguez sólo le bastaba con voltearse y extender el brazo para agarrar al agresor.

El hincha que todos tenemos dentro



La Noticia: Uno para ser árbitro tiene que estar muerto. O gustarle el hockey sobre patines. O sea, cómo diablos uno va a disfrutar el correr todo el partido sin tocarla, sólo con un pito en la boca (aeee) y mandando gente a los camerinos. E imagínate uno dirigiendo al equipo de uno: cómo carajos va uno a pitar un penalty en contra, o dejar de interpretar un toque de camisetas como un flagrante penal a favor, o aguantarse las ganas de gritar goooooooooooool, goooooooooool, gooooooooool hijueputa, gooooooooooooolazo, carajo, gooooooool, chúpenla todos gonorreas. Tengamos en cuenta ésto antes de criticar al pobre Mike Dean, árbitro del último Arsenal - Tottenham, al que le están criticado por éstos días porque supuestamente celebró el gol de Tottenham hecho por Saha (ver video). El salto de Dean derrocha una temporada completa de ballet por todos los ángulos, pero por eso mismo puede ser interpretado más bien como el resultante de una alegría contenida y del morderse los labios para no gritar goaaaaaaaaaaaaaaaal, goaaaaaaaaaaaaaaaal, goaaaaaaaaaaaaaaaaaal motherfucker, what a goaaaaaaal, fuck, suck my dick fuckin´ assholes.

El comentario del Politburó: A cualquiera le pasaría.

Intolerancia (?)

La Noticia: El ex-mundialista y hoy DT de San Martín de Tucumán, Pedro Monzón, renunció ayer del club por una desavenencia con el gerente del equipo. Al parecer Monzón tenía su equipo de sonido (?) a full volumen en plena concentración, lo que motivó al gerente (un tal Juan Carlos Ardiles) a ir y pedirle que le bajara. No sabemos si le dijo "¿Por favor, señor entrenador, puedo pedirle respetuosamente que le baje volumen a su audio? Gracias de antemano por su tolerancia!" o "¡La puta que te parió, Monzón, indio de mierda, bajale a esa porquería de música, quiéntecreé, quiénsóvó!". El caso fué que la reacción de Monzón fué tan variada que incluyó golpes, amenazas de muerte, y cosas así (?). Monzón renunció al parecer 4 segundos antes que la comisión directiva le entregara la carta de despido.

El comentario del Politburó: si la música era reggaetón, o tecnocumbia, Monzón merecía no sólo el despido sino la muerte deportiva. Si era rock, es una muestra más de la intolerancia de cierta gente (?).